Entre tres y cuatro ladrones ingresaron al edificio en donde funcionan la escuela 759 y la nacional 805 de “Bellas Artes”, rompieron varias puertas y entre otras cosas se llevaron “una freidora de 20 litros, una tostadora grande, unas pantallas Led, una computadora, un CPU y un par de equipos de sonido”, según detalló a Crónica el portero-casero del establecimiento que fue quien el domingo a la tarde descubrió el cuantioso robo.
Luis Haro, el portero-casero del edificio, descubrió el robo el domingo a la tarde, después de las 19 e inmediatamente dio aviso a las autoridades del establecimiento. “Vengo siempre los sábados y domingos a las siete para corroborar si las ventanas están cerradas y eso; ahí me di cuenta que había unas puertas rotas y enseguida llamé a los directivos para informarles. Y después llamé a la policía”, acotó al hablar ayer con este diario.
Luego explicó que una de las puertas que da hacia la parte trasera del edificio estaba abierta y que un alambre con el que la venían asegurando por dentro estaba cortado. Después pasé al salón donde está la confitería y vi que faltaba algo y que en el sector de televisión también”.
-¿Esto debe haber sucedido el sábado a la noche o domingo a la madrugada? Se le preguntó. “O también el domingo al mediodía, como fue feriado largo…”, presumió. -¿Cuántos presumen que pueden haber sido? Volvió a consultársele, a lo que contestó: “La policía dice que pudieron haber sido tres y con un vehículo grande; una camioneta, por lo que se llevaron”.
-¿Y qué robaron? Se insistió, a lo que Luis detalló: “Una freidora de 20 litros, una tostadora grande, unas pantallas Led, la computadora, el CPU y un par de equipos de sonido; esto último del sector televisión que es de la (Escuela) 805”.
Se le consultó entonces cuántas escuelas funcionaban en el edificio. “Dos. Está la secundaria, la 759 y la 805 (de Bellas Artes)”, indicó. -¿Y entraron a las dos? Se le preguntó. “Sí, a las dos, porque la confitería es compartida y la sala de televisión que es de la 805”, explicó el casero.
Luego confirmó que es el primer robo que ocurre en el lugar pero aclaró que ya han roto vidrios “para saber si el establecimiento tiene alarma”, contó.
En la comunidad escolar dicen estar preocupados por la poca seguridad que tiene el edificio y creen que debería tener un sereno, como así también un sistema de alarma de mayor eficacia. Opinan algunos padres -que tienen a sus hijos allí estudiando- que la cantidad de ingresos que tiene lo hacen más vulnerable.
Luis contó, por ejemplo, que casi habitualmente por las noches debe expulsar del lugar a quienes se juntan en el frente a tomar alcohol o a andar en patineta. “Todos los días andan dando vueltas. Se juntan acá afuera a tomar, andan en patineta. Yo vengo, los saco y me voy pero capaz que al rato vuelven. A veces vienen de otros barrios, por ejemplo de la zona sur, del barrio Los Olmos; son gente grande que todas las noches vienen a andar en patineta”, contó.
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