Se llevó a cabo la segunda charla sobre la catástrofe del 2 de abril organizada por Defendamos La Plata

Se llevó a cabo la segunda charla sobre la catástrofe del 2 de abril organizada por Defendamos La Plata
En el marco del ciclo de charlas sobre temas urbanos, ambientales y culturales organizadas por la asamblea de vecinos Defendamos La Plata y la asociación civil SOS La Plata, se llevó a cabo el viernes pasado la conferencia a cargo del arquitecto Jorge Ernesto Gil, especialista en impacto ambiental territorial.
La disertación, titulada “Informe técnico ¿pueden repetirse catástrofes como la del 2 y 3 de abril?”, se desarrolló en el salón cultural Seguros Rivadavia, sito en calle 7 y 47, contó con la presencia de profesionales que también realizaron sus aportes al tema desde el auditorio.

Durante la charla, Gil dejó en claro dos cuestiones: primero, a raíz de los estudios realizados por el ingeniero Romanazzi en el 2005, se previno que la región podía inundarse; que puede volver a ocurrir; y que no hay medidas de prevención e información al respecto.

Además, el experto manifestó que en el panorama regional “lo que es nuevo es la inundación en la zona de El Cementerio por el crecimiento que tuvieron Villa Elvira y Altos de San Lorenzo”, y que “hubo estudios discontinuados y obras presupuestadas por la dirección de Hidráulica que no se hicieron”.

LAS OBRAS Y LA PREVENCIÓN

Respecto a las tareas que se realizaron, “en la provincia y la municipalidad hubo financiamiento para la construcción de derivadores o conductores grandes que culminan todos en el arroyo El Gato, por 68, por 52 y por 44. Además hay reservorios y están previstos otros por la 32”. El dilema con estas obras es que “todos los conductos llegan al arroyo El Gato”, dijo. “Por eso sería más importante hacer las obras ahí. Y sería correcto empezar aguas abajo. Si no hacemos estas obras y se caotiza la situación allí”.

“Son necesarios planes de contingencia porque muchas obras no van a estar listas de acá a tres años. Los conductos están pensados para una intensidad de 70 u 80 milímetros por hora. Darían respuesta a una lluvia importante, pero no a una excepcional como el año pasado”.

En tanto, Gil realizó sugerencias sobre las posibles soluciones que podrían llevarse a cabo para prevenir una posible catástrofe en caso de que vuelva a llover con la fuerza del año pasado: “Se podría hacer reservorios y cisternas. En Estados Unidos exigen a los supermercados que bajo las playas de estacionamiento hagan reservorios para retener el agua. Esas cosas harían menos necesarias las obras faraónicas de engranaje”.

Y justamente, hablando de prevención, se refirió al sistema de alertas del municipio: “Nos llega y no sabemos qué hacer. Se han limpiado los conductos. Se hacen reuniones y oficinas, pero hay un gran déficit en obras estructurales y no estructurales”.

“Lo ideal sería que en las zonas de riesgo no se construyan cocheras subterráneas y que los equipos electrógenos no estén en los subterráneos. Había que haber terrazas verdes y mayores superficies permeables”.

EL COU

Además, el arquitecto se refirió al código de ordenamiento urbano: “El mayor responsable de la inundación fue la lluvia, pero también hay que hablar del COU porque se discute su incidencia. De acuerdo a estudios de Ingeniería realizados con enfoques matemáticos, las construcciones y la falta de obra tuvieron escasa incidencia. El tema es que esas ecuaciones son anteriores a la inundación que cambió todos los parámetros -al igual que la realidad climática actual-. Por eso las obras actuales consideran caudales mayores”.

“EL COU anterior decía que la zona de La Loma no era inundable. Y llegó al 1,80 de agua”, señaló, y agregó que “después de una situación tan traumática tuvimos esperanzas de que se transformara el código. No sucedió. Yo estoy trabajando en eso. Pero con esta administración no tenemos esperanzas de que nos escuchen. Los valores de la vivienda están volviendo a lo que eran antes”.

Para concluir, Gil manifestó que “nos vamos a volver a inundar. Posiblemente no va suceder con dos metros. Lo único que no tiene que volver a pasar es que haya muertos”.

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