Con la llegada del frío, vuelve la tendencia de vestirse por capas, "como la cebolla"

Esto permite una mayor practicidad a la hora de abrigarse para salir y, a la vez, desvestirse parcialmente para estar en un ambiente cerrado más cálido que la temperatura exterior. 

El hábito de vestirse por capas para hacer frente al frío, que finalmente este fin de semana parece haber llegado al país para ponerse a tono con el calendario, puede ser un error si la prenda que va en contacto con la piel es una de algodón, porque al tratarse de una fibra natural absorbe completamente la humedad del cuerpo. 

La vida urbana implica permanentes cambios de temperatura para las personas, ya que los medios de transportes, los locales comerciales, las oficinas y hasta las propias viviendas suman repentinamente un promedio de 15 grados a la temperatura exterior en los días de invierno. 

Vestirse por capas, como una cebolla, permite una mayor practicidad a la hora de vestirse para salir y desvestirse parcialmente para estar en una ambiente cerrado, pero hay que tener en claro que cada una de las capas tiene su propia significación, y deben combinarse en forma diferente de acuerdo a la temperatura y a la actividad que vaya a realizarse. 

Básicamente, con esta forma de vestirse para hacerle frente a los días más fríos hay que tener en cuenta tres capas. 

La interior es la más cercana a la piel y su función debe ser que cuando el cuerpo entra en calor y la persona transpira, la humedad se evapore rápidamente y sea alejada del cuerpo. 

La clave para esto es utilizar prendas de material sintético como poliéster o polipropileno, y en ningún caso ni parte del cuerpo ponerse ropa de algodón, porque se trata de una fibra natural, que absorberá completamente la humedad del cuerpo y demorará mucho en secarse. 

La capa media es la que da calor, y su función es atrapar el aire frío que viene del exterior y no permitir que llegue a la piel. 

Esta es la capa en la que pueden agregarse más prendas, de acuerdo a la temperatura, y lo mismo que en el caso anterior se recomiendan prendas de fibras sintéticas porque mantienen sus propiedades aún cuando están húmedas. 

Para los lugares de climas más extremos, o para actividades al aire libre, esta capa debe ser rompe-viento. Una de las opciones más requeridas en el mercado son las prendas que cuentan con membrana Windstopper, que no sólo es cortaviento sino también altamente respirable. 

El “caparazón” 

La capa exterior de la vestimenta de cualquier persona es el “caparazón”, al que se conoce comúnmente como “outerwear”. Es la capa que cubre y protege a las demás, por lo que debe ser impermeable para proteger de la lluvia, respirable para dejar escapar la humedad del cuerpo, y rompeviento. 

En esta capa, las prendas más requeridas pese a que su precio no es económico son las de distintas marcas confeccionadas con membrana Gore-tex, cuyas propiedades son ciento por ciento impermeabilidad, respirabilidad y corta viento. 

Este tipo de tela es completamente inmune a la lluvia y la nieve, pero permite que la transpiración pase a través de ella, lo cual sucede porque está compuesta por microporos cuyo tamaño es mayor que las moléculas que transpiración pero mucho menor que una gota de agua. 

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