LLEGÓ A MAR DEL PLATA EL FOOTGOLF: SÍ, LEISTE BIEN

LLEGÓ A MAR DEL PLATA EL FOOTGOLF: SÍ, LEISTE BIEN
Piernas hábiles y potentes se mezclan en lo más pintoresco y exclusivo de un campo de golf. Un deporte en pleno crecimiento alrededor del mundo que desembarcó en la Argentina y da sus primeros pasos en Mar del Plata.

(Por Mauricio Mackenzie, especial para Código Mar del Plata)

Piernas hábiles y potentes se mezclan en lo más pintoresco y exclusivo de un campo de golf. Un deporte en pleno crecimiento alrededor del mundo que desembarcó en la Argentina y da sus primeros pasos en Mar del Plata.

- ¿Qué vas a hacer, vamos a Punta del Este? Se preguntan dos fieles exponentes de la juventud de San Isidro.

A menos de tres metros, dos jugadores de futbol de la liga marplatense se muestran sorprendidos. Entre risas, uno de ellos comenta:

- Cuando me dijeron que tenía que traer chomba y bermudas para jugar, no lo podía creer. Hace como tres años que no uso una chomba.

Los cuatro tienen algo en común. Debajo de su suela, una pelota de fútbol. La mueven, la pisan, hacen algunos “jueguitos” y esperan las indicaciones de los organizadores para saber desde qué hoyo arrancan.

El footgolf comenzó a jugarse en Argentina en el 2010, pero su génesis tuvo lugar en Holanda, donde las reglas fueron estandarizadas. Consiste en lograr introducir la pelota con el pie, en hoyos de 52 cm de diámetro en la menor cantidad de golpes posibles. Pero el campo de juego no es una simple explanada con huecos caprichosamente ubicados, ni mucho menos un potrero polvoriento. Se juega en la belleza y suntuosidad que acostumbran brindar las canchas de golf.

Sebastían Pellicioni, uno de los jugadores emblema en el país, destaca la cordialidad y la caballerosidad con la que se practica este deporte. Él fue uno de los argentinos que viajó a Budapest para participar del mundial de footgolf Hungría 2012. Allí participaron jugadores de ocho diferentes países y dos argentinos se quedaron con el cuarto y quinto puesto. Aún no se conoce la fecha exacta del próximo mundial. Los que sí se conocen son los distintos circuitos que se juegan en la Argentina, que reunirán a sus ganadores en un torneo nacional a fin de año. Los primeros puestos de este certamen viajarán a Holanda, en donde se destacan exestrellas del fútbol como los hermanos de Boer, Roy Makaay y Ruud Gullit.

“Estar rodeado de un paisaje hermoso y compartir con otras personas pateando una pelota es una combinación que no tiene límites”, asegura Pellicioni mientras se acomoda su refinada boina blanca. A su vez, indica que el público que puede practicar este deporte es muy amplio, algo que fue ratificado durante el evento llevado a cabo el primero de abril en Villa Gesell, donde las tres categorías eran: “Caballeros”, “Damas” y “+50”.

La vestimenta requerida consta de bermudas, chomba y medias largas (que no sean de ningún club). El uso de la boina es de carácter sugerido, pero es un distintivo que la gran mayoría acepta y utiliza.

Mar del Plata no es ajena al crecimiento de este deporte. Si bien los jugadores de la ciudad utilizaban el Golf Club de Villa Gessel un nuevo espacio parece abrirse para el deleite de los locales: Ubicada en Mario Bravo y Edison, “Tulsa”, también conocida como la “cancha nueva” del Playa Grande Golf Club hace su apertura oficial en septiembre para la práctica del Footgolf.

Christian Otero, pionero de este deporte en la ciudad de Mar del Plata, se muestra muy agradecido con la dirigencia del club de Golf de Villa Gessel. “Todavía nos falta enamorar al golfista, que a veces muestra un poco reticencia a nuestra disciplina y esto hace un poco más difícil poder practicarla en más canchas alrededor de todo el país”, confiesa el footgolfista y representante internacional de jugadores de fútbol.

También destaca la importancia del “tercer tiempo”, momento en el cual todos los jugadores comparten algunas pizzas, copas de champagne, risas y algo de glamour. El choripán esta vez, queda de lado.

“La gente se va conociendo y pasan un muy buen rato, además de participar por premios que son también muy importantes”, indica Julio Colacci, siempre con una sonrisa que parece confirmar la satisfacción de practicar el deporte.

Tomás Molinatti nunca se imaginaba que en la pasada fecha del circuito, se llevaría 3 mil pesos en órdenes de compra de una casa de deportes. El premio era por el “hoyo en uno”. Entre risas confiesa luego: “yo le pegué fuerte y hacia la bandera, cuando me acerqué me avisaron que había entrado”.

Otra debutante gratamente sorprendida fue Florencia Álvarez Criado, quien si bien se mostraba contenta al terminar sus 18 hoyos, no esperaba la noticia del primer puesto en categoría damas. “Espero que se sumen cada vez más chicas”, expresa Florencia que se ve cansada, pero feliz.

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