Llegó el momento de tomar decisiones en Estudiantes

Las respuestas que esperan los hinchas no aparecen y la situación preocupa
Complicado y aturdido. Así anda Estudiantes por este torneo Final, con sólo dos puntos sobre 15 posibles, con un promedio de más de dos goles en contra por partido, sin triunfos ni línea de juego y con una indudable caída física en los segundos tiempos.

De todos modos, lo peor parece ser la tibieza a la hora de tomar las decisiones: ¿Quién es el responsable? El ciclo de Diego Cagna parece haber terminado.

EL DIAGNOSTICO DEL “PACIENTE”

Desde el arranque mismo del torneo empezaron los síntomas y cinco fechas después el paciente tiene un diagnóstico: falta de patrón futbolístico y carencia de voz de mando.

El técnico probó todos los sistemas. Abusó de ellos. Defendió con tres y cuatro jugadores, jugó con Gelabert de 8 y como volante central. Duván Zapata lo hizo con la Gata Fernández, Auzqui, Maxi Núñez o con todos ellos. Con Román Martínez o el Chino Benítez de enlace. Más variantes no tiene, las agotó todas.

Peor, hasta pareciera que ni siquiera es el mismo técnico quien toma las decisiones. Es como si todo el tiempo estuviera formando los equipos en función del gusto de sus jugadores, que pegaron el grito cuando se habló de ruptura, pero dentro de la cancha no pudieron ni supieron respaldarlo.

CUESTIONAMIENTOS AL TECNICO

Hinchas le cuestionan su falta de trabajo. Y a esta altura las críticas empiezan a ganar más fuerza. Porque en una época donde las individualidades no pesan por sí mismas, que el plantel no trabaje en doble turno, no tenga concentraciones prolongadas, no haga culto de la pelota parada, no tenga una sola jugada preparada y que las prácticas se limiten a un ejercicio de fútbol reducido o fútbol tenis, suena a muy poco.

¿Quién es el responsable? Tampoco se ven respuestas para afuera. La Comisión Directiva no tiene el poder que tuvo tiempo atrás, y el apoyo que puedan darle en forma pública algunos dirigentes no genera el efecto que tendría que generar.

Ayer, cuando la renuncia de Cagna parecía caer de madura, ningún dirigente estuvo en el Country Club. Solo como en el último tiempo, Cagna hizo su práctica y se despidió hasta el martes.

Es verdad que Juan Sebastián Verón y Agustín Alayes estuvieron por City Bell, pero nadie todavía los oficializó como los responsables del fútbol Pincha. Se dijo, en su momento, que iban a trabajar codo a codo con un grupo de dirigentes. ¿O no es así? Mientras tanto, el equipo sigue perdiendo, se empieza a mojar los pies en la proyección de los promedios, pierde cotización de algunos de sus jugadores y suplica que el ciclo se prolongue lo más posible para no tener que contratar a otro técnico (en tres años pasaron dos técnicos oficiales y tres interinatos).

“NO PODEMOS APRESURARNOS”

Algún dirigente sugirió la noche del sábado: “Después de Vélez tenemos 15 días por el receso. En todo caso veremos, no podemos apresurarnos”.

La situación llegó al límite. Estudiantes está a tiempo de enderezar el barco y devolver a este equipo al lugar que le corresponde.

El plantel, de acuerdo a currículum y presupuesto, tiene potencial para estar más arriba. Pero para que eso ocurra alguien deberá tomar la sartén por el mango y tomar decisiones. ¿Quién es el responsable?

Comentá la nota