El Ministerio de Salud ya exhortó a subir la seguridad en sistemas de calefacción, además de mayor precaución al usar los braseros. El monóxido de carbono es un gas venenoso el cual se produce debido a la combustión incompleta del gas natural, leña, carbón o querosén, es invisible e inodoro y no causa irritaciones. Las recomendaciones.
Con la llegada del invierno, desde el Ministerio de Salud de la Nación se reiteró una serie de recomendaciones preventivas para evitar la inhalación de monóxido de carbono, un gas tóxico que, según las estadísticas oficiales, provoca la muerte de unas 200 personas por año en el país.
Estos decesos son evitables, por lo que se exhortó a aumentar la seguridad en los sistemas de calefacción.
El monóxido de carbono es un gas venenoso que se produce por la combustión incompleta del gas natural, leña, carbón o querosén, es invisible e inodoro y no causa irritaciones.
Asimismo, el Ministerio de Salud advirtió que los niños, los ancianos, las personas que padecen enfermedades cardíacas y/o pulmonares y los fumadores son quienes tienen riesgo mayor de intoxicación.
La inhalación de monóxido de carbono reemplaza al oxígeno en el torrente sanguíneo y su ausencia afecta, en especial, el corazón y el cerebro. Los síntomas de la intoxicación, que puede provocar un coma y la muerte, son dolor de cabeza, vómitos o náuseas, mareos, decaimiento, falta de aire y palpitaciones.
Ante los primeros síntomas debe ventilarse la habitación en forma rápida, salir del ambiente y concurrir en forma inmediata a un centro de salud, donde se administrará oxígeno.
Ante una persona intoxicada con monóxido se debe actuar con rapidez, porque el tiempo de vida de las personas sanas que respiran aire contaminado por monóxido de carbono varía entre 3 a 4 horas.
El Centro Nacional de Intoxicaciones reportó que la fuente mayor de intoxicación son los braseros, por lo que recomendó apagarlos y sacarlos de la vivienda antes de dormir.
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