Empieza la Reclasificación entre Juventud Sionista y Quilmes. El primer "chico" se disputará desde las 22 en el "Moisés Flesler" de Paraná. Será televisado a todo el país. Federico Marín no se recuperó del esguince de tobillo y su presencia está en duda. También arranca Gimnasia-Obras.
Casi en forma paralela, desde media hora antes, se medirán por la misma instancia, en Comodoro Rivadavia, Gimnasia y Esgrima de esa ciudad y Obras Sanitarias (arbitraje de Fernando Sampietro, Sergio Tarifeño y Oscar Martinetto).
La delegación marplatense está desde ayer al mediodía en Paraná. Quilmes viajó completo, incluso con Federico Marín, cuyo tobillo representa por estas horas una de las mayores preocupaciones para Leandro Ramella, que sabe que no lo podrá tener como él quisiera. Hay que ver si considera necesario incluirlo hoy o le da un par de días más para recuperarse.
El entrenador quilmeño destacó en diversas entrevistas durante los últimos días el equilibrio de fuerzas que hubo entre nueve o diez equipos en la Liga Nacional. Entre ellos, Juventud Sionista y Quilmes han sido de los más parejos. Hicieron los mismos puntos, volvieron a igualar en el desempate olímpico con Obras y sólo el goal average le dio la ventaja deportiva a los entrerrianos.
En la serie regular protagonizaron dos partidos cerrados. Quilmes se impuso por seis en Once Unidos y Juventud Sionista por ocho en su cancha con un gran último cuarto de Mariano Byró y Gabriel Míkulas para inclinar la balanza de un partido que había sido todavía más cerrado.
Los dos, además, están construidos de manera parecida. Apostando fuerte a nacionales y con un único extranjero. En ese sentido, Quilmes está mejor. El goleador Walter Baxley le gana la comparación al tecleante Eniel Polynice.
Pero el plantel de nacionales de los entrerrianos es calificado. Juan Pablo Cantero parece haber dejado atrás sus frecuentes problemas de lesiones y conforma una media cancha importante con el "Penca" Nicolás Aguirre y los tiradores Enzo Ruiz y Byró. El juego interno que componen Míkulas y Alejandro Zilli, por su parte, es de temer y una de las armas más reconocidas del conjunto entrerriano.
Para Quilmes será clave abrevar en las fuentes y plantar una defensa como la del comienzo de la temporada para equilibrar en la medida de lo posible el duelo de bases y de internos. Mientras más pareja pueda poner esas "peleas", mayores son sus posibilidades de ganar. Y que entre Sahdi y Vildoza impongan un ritmo rápido, pero, al mismo tiempo, consigan bajar el nivel de pérdidas será vital para ir por un triunfo que le permita a los "tricolores" arrebatar la ventaja deportiva, hoy en manos paranaenses.
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