Llegó el barco que se convertirá en casino flotante en Puerto Iguazú

Llegó el barco que se convertirá en casino flotante en Puerto Iguazú
Luego de 20 días de navegación, ancló en el puerto de la ciudad de las Cataratas la nave de 100 metros que contará con un museo con la historia de la navegación. Se crearán 500 puestos de trabajo en el montaje y atención.

El barco Nicolás Mianovich arribó a la ciudad de Iguazú el lunes a las 23 y quedará en el puerto durante cinco meses hasta su destino final frente a la selva Iriapú en la 600 hectáreas, cuando se convertirá en un casino flotante.

Entre los trabajos de infraestructura sobre el buque y el acondicionamiento del lugar donde estará definitivamente, sumado al personal que trabajará a bordo, una vez que esté en funcionamiento, se demandarán alrededor de 500 puestos de trabajo que en su gran mayoría serán de Iguazú.

La instalación del casino flotante forma parte del acuerdo entre el Instituto Provincial de Lotería y Casinos Sociedad del Estado (IPLyC SE) y la Compañía General de Turismo y Servicios S.A.

Se trata de un barco transformado y sin propulsión, único en su tipo en Latinoamérica, que funcionará como hotel y casino, con entretenimientos.

En los ocho pisos, albergará 52 habitaciones de categoría cinco estrellas distribuidas en suite, suite superior y juniors. Contará con cuatro salones para salas de juegos, eventos y teatro; sauna, pileta de natación, solárium y gimnasio.

La edificación en tierra contará con otras 60 habitaciones, y salones de usos múltiples para eventos. La nueva oferta turística generará cerca de 500 puestos de trabajo local, además de los que vengan con la empresa inversora.

Un viaje complicado

El buque que partió hace 20 días desde la ciudad de Buenos Aires, demostró tener una gran solidez en su construcción ya que atravesó dos tormentas y soportó vientos de más de 100 kilómetros por hora. La nave fue traída con dos remolcadores a una velocidad promedio de 10 kilómetros por hora con siete tripulantes que descansaban de noche. El gran desafío fue el paso bajo el puente internacional de Posadas donde gracias al la tripulación comandada por el experimentado capitán Cacho Bogado atravesó el punto conflictivo a 32 centímetros de la base del puente, para lo cual ya se habían tomado los cálculos necesarios.

El barco Nicolás Mianovich no tocó ninguna costa desde que zarpó de Buenos Aires y recién se encontró frente a tierra firme en el puerto local de Iguazú.

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