Desde hace algunas semanas los trabajos están detenidos en el predio donde se construye este imponente centro cultural de nuestra ciudad sin que se explicaran los motivos. Los pastos están altos, hay agua estancada en uno de los sectores y el cerco perimetral muestra una fea imagen.
Después de intensos movimientos de construcción, donde se empezó con el levantamiento de estructuras existentes en el viejo corralón para darles lugar a las modernas columnas de hormigón y a la colocación de elementos que forman parte del proyecto, en las últimas semanas llamó poderosamente la atención el abandono que se observa al pasar. Pastos altos, agua acumulada en distintos sectores, veredas sucias y un cerco perimetral con falencias denotan que las tareas están detenidas sin saber cuándo se reiniciarán para que de una vez por todas se termine este lugar que promete ser uno de los emblemas de la cultura local para las próximas décadas.
Durante el año pasado en varias oportunidades las autoridades municipales de entonces, con el exintendente Héctor Gutiérrez a la cabeza y el secretario de Obras Públicas José Salauati (en aquel momento primer candidato a concejal por el oficialismo) se mostró a la obra como uno de los principales símbolos de la gestión. Pasaron las elecciones del 27 de octubre y casi de inmediato los trabajos fueron paralizados, lo cual alimenta el pensamiento de que las tareas se apuraron en el proceso preelectoral y quedaron para otro momento una vez que pasaron los comicios.
Abandono
Son dos cuestiones las llamativas en torno de esta obra: la primera es la real paralización de los trabajos y la segunda es el estado de abandono que muestra el predio. Porque seguramente en las próximas horas se darán las explicaciones sobre los motivos que atrasaron las obras, pero será muy difícil justificar el pésimo aspecto que presenta el terreno.
Al respecto, vecinos del sector y otros ciudadanos que pasan por el lugar, advierten con desagrado la mala imagen que da la obra parada.
“Hace rato que no vemos movimiento, de un día para el otro no quedó nadie trabajando en el lugar y no sabemos qué pasó”, le contó al Diario una vecina consultada en el mediodía de ayer. “¿Un poquito grande para trasladar acá a una biblioteca?”, se preguntó con ironía un señor mayor que dijo tener un comercio en esta zona del barrio Illia; “esperamos que la terminen porque cambiará la zona, la gente en un momento se entusiasmó con la idea de tener este lugar pero ahora nos estamos desmotivando”, agregó mientras el Diario observaba el grado de abandono que tiene el predio. “Es grande, muy grande para que se termine en poco tiempo y la economía de este país no permite pensar en proyectos de este tipo, hay que hacer cosas seguras que se puedan terminar y no queremos que esto se convierta en un ‘aguantadero’ para las personas de mal vivir”, señaló un hombre que pasaba y se detuvo al ver a LA OPINION tomando imágenes de la estructura.
Futuras etapas
Más allá del abandono de las intervenciones, en su momento se había explicado desde el Municipio que para esta época del año se empezarían a analizar los procesos para las nuevas licitaciones con el objetivo de seguir cumpliendo con las etapas proyectadas; con relación a esto cabe señalar que todavía dista mucho de poder tener el lugar terminado y no sería descabellado pensar en una especulación electoral para 2015, año en el cual se renovarán cargos ejecutivos en Pergamino. “La construcción que estuvo en marcha sirve de sostén al edificio del futuro Centro Cultural, el inmueble tiene el equivalente a dos niveles y medio; con esta fase llegamos al 65 por ciento de la obra total, nos quedará efectuar la terminación del interior, vidriado, mobiliario y la plazoleta exterior circundante que contempla un escenario”, se había explicado a través de un informe de la Secretaría de Obras Públicas cuando en aquel entonces José Salauati era el titular de la misma.
“Para entrar en el siglo XXI al mundo de las ciencias y las artes”
En 2009 se había firmado un convenio de cooperación técnica entre el Municipio y la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de Rosario a través del taller de Proyecto Arquitectónico del arquitecto Daniel Vidal.
En ese marco nacen las primeras exploraciones proyectuales, a cargo de alumnos, en su mayoría de nuestra ciudad, realizadas como parte del trabajo curricular. Fueron consideradas a posteriori en el proyecto para el edificio de la Biblioteca a modo de estudios preliminares. Luego la Fundación Centro Regional Universitario convino llevar adelante la obra y concretar el proyecto definitivo a cargo de la arquitecta Susana Paganini, una reconocida profesional que tuvo distintas intervenciones en la ciudad con remodelaciones de espacios públicos a través de interesantes modificaciones.
“Este será un espacio donde además de la Biblioteca, habrá un archivo histórico, un centro de inclusión digital, una mediateca; se dispondrá de espacios para estacionar; una plaza pública, escenario para actividades culturales al aire libre, sanitarios, bar, auditorio para la presentación de libros, conferencias y sala multimedia”, se explicó tiempo atrás desde la Municipalidad teniendo en cuenta que esta construcción iría a marcar un antes y un después en edificios públicos para la ciudad luego de realizarse la sede de la Universidad.
“Está imaginado el proyecto como un escenario para que todos puedan entrar en el siglo XXI al mundo de las ciencias y las artes, sin barreras físicas ni sociales y de este modo colaborar en la construcción de una sociedad de diferentes conviviendo en paz, aprendiendo del pasado y trabajando en armonía con el medio ambiente. Niños, adolescentes, adultos y mayores en distintos horarios y días, desarrollarán actividades lúdicas y educativas mediante programas de capacitación y talleres de digitalización, encuadernación, cine y video, archivo histórico y de la prensa, letras y teatro”, habían comunicado desde la Comuna cuando se lanzó este proyecto en el recinto del Concejo Deliberante y ante la presencia de personalidades de la cultura de Pergamino.


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