El mensaje del espacio que comanda Julio Martínez fue dirigido al peronismo disidente de Ricardo Quintela y al Frente Renovador de Ismael Bordagaray. La cuestión radica en que si ello ocurre dos de estos tres dirigentes de peso político deberá renunciar a su candidatura a gobernador, lo que complica la posibilidad de un acuerdo.
El radicalismo está convencido que la única forma de vencer al bederismo en las elecciones provinciales del próximo 5 de julio es formando un gran frente opositor que aglutine a Fuerza Cívica, el Frente Renovador y el quintelismo, es decir a Julio Martínez, Ricardo Quintela e Ismael Bordagaray.
En ese sentido se expresó la legisladora provincial Inés Brizuela y Doria al señalar que “hay que consolidar un frente electoral opositor en la provincia de La Rioja, programático, con contenidos y equipos de gobierno”.
Pero luego fue más allá y habló del adelantamiento de las elecciones provinciales. Al respecto, apuntó que “esa fecha (5 de julio) nos despeja la discusión presidencial y es la oportunidad para formar este frente opositor”.
Por último, Brizuela y Doria sostuvo que “el gobernador adelanta las elecciones,porque tiene pánico por dejar el poder, sabe que se tiene que ir, su ciclo ha terminado”.
La cuestión no es compleja para forjar un frente opositor, ya que los tres sectores, es decir Fuerza Cívica, el quintelismo y el Frente Renovador ya tienen lanzados a su candidato a gobernador, es decir Julio Martínez, Ricardo Quintela e Ismael Bordagaray.
Este último, estaría dispuesto a ir como vicegobernador, pero tanto Martínez como Quintela sostienen que encabezan las encuestas y es difícil que dejen de lado sus aspiraciones.
Martínez considerá que es la oportunidad histórica de lograr un triunfo que ubique al radicalismo en la Casa de las Tejas. Quintela, por su parte, ya fue candidato a gobernador en tres oportunidades y dijo que si busca ese cargo en 2015 y no gana “se va a la casa”.




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