Lincoln finalizará la obra del Patio Cívico

El Concejo Deliberante de Lincoln se reunió y por unanimidad aprobó el proyecto mediante el cual el Municipio recibirá unos 500.000 pesos para finalizar las tareas de refacción en el Patio Cívico.
El dinero que provendrá del gobierno provincial fue posible gracias a la firma de un convenio entre la Comuna local y el ministerio de Infraestructura bonaerense.

En la cita, también se aprobó el proyecto presentado por el Departamento Ejecutivo convalidando una carta de adhesión al proyecto Casas de la Historia y la Cultura del Bicentenario.

Un tema tan actual como preocupante es la inseguridad por la que hoy atraviesa la ciudad de Lincoln. Sobre este punto, el Concejo decidió darle el visto buenos al proyecto que contempla la instalación de unas 10 nuevas cámaras de seguridad y un aparato de monitoreo. El material tecnológico llegará a Lincoln después que el intendente suscriba a un convenio con el ministerio de Seguridad bonaerense.

Entre los temas que generarían mucha polémica estaba el caso del concejal Diego Ramos, porque se sabía que el bloque del partido Justicialista le pediría explicaciones al concejal del radicalismo. Cabe recordar que hace unas semanas al concejal Ramos le rompieron los vidrios de su camioneta y en sus primeras declaraciones a la prensa el propio edil del radicalismo dejó entrever que el hecho podría estar relacionado a su actividad política. Más precisamente, Ramos sembró sus sospechas sobre la actual gestión de gobierno que encabeza el intendente Jorge Fernández.

Después de que el radical Ramos lanzara tamaña acusación, desde el seno del bloque justicialista apuntaron sus fusiles oratorios hacia el líder de la banca radical.En este contexto, el primero en solicitar la palabra fue el presidente del bloque del oficialismo, Néstor Zanni, quien le solicitó a Ramos que explique sus dichos. Durante unos minutos Zanni repasó el caso y dejó en claro su defensa hacia el PJ. Aseguró que se sintió ofendido por las declaraciones infundadas del concejal radical y le pidió públicamente que pidiera disculpas.

Pero nada de eso ocurrió. Después de una larga introducción fue el turno del hombre al que todos querían oír. “Quiero agradecer a todas las personas que se han solidarizado conmigo y con mi familia. Y que han sabido entender este momento. Todo esto genera mucha incertidumbre. El sábado pasado familiares míos volvieron a sufrir un inconveniente que puede estar ligado a todo esto. Entonces por el desarrollo que viene teniendo todo esto y por la pruebas que estamos presentando en la justicia no amerita que realice declaraciones”, dijo Ramos.

Simple. Demasiado simple. Pero habló. Así Diego Ramos le restó importancia a todos. No obstante, después de su pacífica respuesta llegó el turno del presidente del Concejo. Oscar Chévez pidió la banca y apuntó de nuevo. “Tengo vergüenza de que un concejal haga acusaciones sin pruebas sobre ciudadanos linqueños. Pero esto no es la primera vez. En el año 2008 pasaron hechos gravísimos en este Concejo y de eso hay pruebas. Hay un principio constitucional que dice que todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Y siendo concejal esto se debe saber y si había algo que decir se tendría que haber dicho después de que la justicia dictamine”, señaló el presidente.

Palabras más, palabras menos, el tema del concejal Ramos no tuvo mucho más. Lo que sí prometió el presidente del Cuerpo es que seguirá de cerca los avances en la investigación que determinara si los destrozos sufridos en la camioneta de Ramos tienen relación con la actual gestión de gobierno municipal.

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