El procedimiento se desarrolló en poco más de una hora y se decidió abortarlo por la claridad del agua que comenzó a salir por las compuertas
Las tareas duraron menos de lo esperado ya que el agua comenzó a correr con claridad tan sólo pasada una hora del comienzo del procedimiento.
Según relato el subsecretario de Obras, Gerardo Vaquer, los primeros minutos el agua salió con una turbiedad importante pero al poco tiempo su claridad ya indicaba que las tareas habían dado buenos resultados en menor tiempo del estimado.
“Había menos residuos de lo que pensábamos. Esta era una de las posibilidades que manejábamos por esto queríamos estar presentes y poder tomar las decisiones que hacían falta”, explicó el funcionario.
Sin embargo, desde el gobierno no se baja la guardia con respecto a las consecuencias que provocarán las tareas en las restricciones e, incluso, corte total del suministro hídrico.
“Pese a estos resultados, se mantendrá el plan original: a las 22 el primer golpe de turbiedad llega a las plantas y estas cerrarán las compuertas. Tendremos que evaluar cómo se comporta el río Mendoza esta noche y analizar si las abrimos a las 6 de la mañana o antes”, comentó Vaquer.
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