Cuadrillas municipales volvieron a limpiar ayer los terrenos ubicados en la intersección de avenida Paysandú y 25 de Agosto, un sitio donde muchos vecinos uruguayenses, especialmente de la zona céntrica, vuelcan sus residuos sin miramientos.
En el vecindario se encuentra la Unidad Penal Nº 4, por lo que resulta difícil establecer si quienes transitan continuamente el lugar vienen sólo a tirar basura. La guardia establecida en los altos del Penal no tiene en su consigna alertar y mucho menos impedir que se violen las normas al respecto. Tampoco aquellos que custodian la unidad desde afuera. Llamativamente no existen cámaras de seguridad en la zona, con lo cual se eliminaría gran parte del problema o, al menos, podrían identificarse sus autores para luego aplicarle la multa correspondiente. Lo cierto es que se termina aplicando la lógica de los hechos consumados atacando el inconveniente, pero sin trabajar seriamente sobre las causas. Desde hace algunos meses una modalidad, generada desde las redes sociales, gana adeptos buscando combatir los minibasurales. Se trata de registrar escenas obtenidas con las cámaras de los celulares y luego publicar desde los móviles en cualquiera de las redes, al instante.
El acceso al Tránsito Pesado, la zona de la avenida Paysandú, el Parque de la Ciudad o la Salamanca, suelen ser los lugares elegidos. En esta época, cuando se comienzan los trabajos de poda la acumulación de ramas hecha por algunos, termina derivando en la acumulación de cualquier otro tipo de residuo en esos lugares. Muebles, escombro o cualquier cosa que no sirva, deja datos para quienes quieran conocer el origen de los residuos. En las ciudades avanzadas, una brigada especial busca en las bolsas algún dato que sirva para identificar a su propietario. Los papeles suelen ser las mejores pistas, pero es necesario que exista una norma para que una denuncia avance en la justicia. Lejos de lo que hoy existe como posibilidad para aquellos vecinos preocupados por el medio ambiente.
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