El intendente de la ciudad de Rosario está preocupado por la situación interna que vive el Partido Socialista.En una entrevista con LaCapital, Lifschitz no descarta del todo que la profundización de los cruces termine por destrozar a un partido que ya está agrietado y lanza una advertencia: "El internismo acendrado sorprende y molesta a los simpatizantes del socialismo. Hay que buscar una fórmula de síntesis".
-(Risas) Si miro hacia atrás mi historia política, veo que nunca he peleado por el poder, no tengo ambición de poder. Obvio que como dirigente político quiero cumplir mis sueños, mis ideales. Las circunstancias me fueron llevando y la realidad me permitió ocupar diferentes funciones. Tengo un fuerte compromiso con mi gestión de intendente, me falta un año y eso es mucho. Aspiro a hacer muchas cosas para Rosario. Mi compromiso actual y mi objetivo es ayudar a lograr que el PS tenga una única fórmula a gobernador y a intendente de Rosario. Es la mejor forma de garantizar un triunfo en las internas y la continuidad del Frente Progresista. Antepongo la unidad del partido a cualquier aspiración personal.
-¿Y se puede lograr con semejantes críticas y acusaciones de Binner a Giustiniani?
-Estamos un poco lejos. Las cosas que se han dicho, las actitudes de los últimos 30 días no contribuyen a tener una única fórmula, pero estamos a tiempo. Tiene que primar la racionalidad y la lógica. Hay que preservar un capital político que es muy valorado por la ciudadanía, que es justamente la unidad de criterios. El internismo acendrado sorprende y molesta a los simpatizantes del socialismo.
-¿Usted es claramente una víctima de la interna entre el binnerismo y Giustiniani?
-No sé. Estoy muy tranquilo con lo que hice en Rosario y en aportarle eso al socialismo. El aporte desde Rosario fue muy fuerte para ganar la Gobernación. Tengo capital político de experiencia, vínculos, relaciones. Voy a seguir trabajando activamente y jugando un papel activo en el socialismo santafesino y nacional. En cualquier espacio. Creo que tengo todas las puertas abiertas.
-Si no se siente una víctima de la interna es que se equivocó a la hora de construir política hacia adentro del socialismo?
-Mi objetivo, mi energía estuvo puesta en la ciudad. Ese había sido mi compromiso, y si puedo seguir siendo útil en otro espacio, bienvenido sea.
-¿Desde una diputación nacional?
-Por ahora no hay ninguna definición. Todavía hay muchos interrogantes. Y en Santa Fe la boleta única va a exigir una modificación de las estrategias políticas de los partidos.
-¿Descarta competir por un tercer mandato en la Intendencia de Rosario?
-No cierro todas las puertas porque estoy dispuesto a considerar todas las opciones para defender un proyecto. Las gestiones tienen un tiempo lógico, y ocho años ha sido un buen período. Mi apuesta pasa por una renovación de los equipos en el municipio con alguna figura que le pueda dar continuidad al proyecto y otra impronta.
-¿Y quiénes son?
-Yo tengo una idea sobre eso, pero estoy haciendo un esfuerzo importante para tratar de que sea alguien que pueda cerrar para todos los sectores del socialismo. Si vamos con más de un candidato en Rosario ponemos en riesgo un triunfo en la interna y en la general. Sería un grave error del Partido Socialista llegar al 21 de febrero con más de un candidato en Rosario. Por eso no quiero lanzar un nombre.
-¿Fernando Asegurado, Clara García??
-Tenemos buenos nombres en el gabinete y en el Concejo Municipal, gente con experiencia. Son nombres posibles esos dos y algunos otros.
-¿Hay riesgo de fractura?
-Quisiera que no, pero los riesgos siempre están presentes. Ojalá las piezas del rompecabezas terminen encajando. La sociedad les pide a todos mayor capacidad de entendimiento y diálogo, y mucho más al partido.

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