Liendo, de Por los Chicos: “Hay muchos que quieren ayudar para que los niños de hoy no sean los delincuentes de mañana”

Liendo, de Por los Chicos: “Hay muchos que quieren ayudar para que los niños de hoy no sean los delincuentes de mañana”
Así lo manifestó Laura Liendo, presidenta de Por los Chicos, un grupo que se dedica a ayudar a la gente de bajos recursos con materiales y educación, que funciona en 140 y 74 de Los Hornos. En diálogo con REALPOLITIK, aseguró: “No tengo ayuda del estado ni siquiera para mí, que perdí mi fuente de trabajo”.
RP.- ¿Cuánto hace que estás trabajando con Por los Chicos?

Vamos a cumplir cuatro años. Lo que quiero aclarar es que no es una fundación porque presentamos los papeles pero como no me alineaba políticamente con el corrupto de Bruera, en la cara me dijeron que no iban a salir. Así que seguimos siendo un proyecto de fundación.

De todas formas no me importa, porque para la gente Por los Chicos es una fundación desde el espíritu y el trabajo realizado.

RP.- ¿Y cómo hacen para seguir trabajando sin la ayuda del estado?

No tengo ayuda del estado ni siquiera para mí, que perdí mi fuente de trabajo. Todo lo que se ve es donación de la gente, desde la ropa y el calzado para los nenes hasta el alquiler de los inflables que necesitamos en algún evento.

Gracias a Dios hay muchos vecinos que quieren ayudar para que estos niños de hoy no sean los delincuentes de mañana. Todos los vecinos se preocupan por tener un futuro mejor, en cambio los funcionarios solo se ocupan de llenar sus cuentas bancarias robándoles a los pobres.

RP.- ¿Qué es lo que te da fuerza para seguir?

Haber visto morirse a bebés y niños muy pequeños porque en la salita sanitaria no había leche o medicamentos y ver que nadie hace nada. Un día dejé de putear a los corruptos que dejaban que esto pasara y me puse a ayudar porque todos podemos ayudar. Como digo siempre: un beso y una caricia no cuestan nada y sanan mucho.

Hoy esa realidad cambio, al menos en este barrio porque la gente viene a Por los Chicos y sabe que les consigo pañal, leche, medicamentos o lo que sea necesario para que sus hijos crezcan como se merecen. Eso es lo que me da fuerzas, el respeto y el agradecimiento que me tienen las familias.

Y la confianza de los vecinos que sin conocerme se acercan y me traen su ayuda porque están seguros que va a llegar a quienes realmente lo necesitan

Para mí es un orgullo que la gente confíe en mí, tanto para donar como para dejar que sus hijos vengan a los talleres y pedirme la ayuda que estén necesitando.

Soy un poco la mamá del barrio como dicen acá.

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