Con una verdad que parece necesaria reiterar, el periodista y miembro del equipo de capacitación de la Defensoría del Público, Hugo Muleiro, expuso en las Jornadas Nacionales Niñez, Adolescencia, Derechos y Comunicación que tuvieron lugar en Salta entre el viernes y ayer.
Su postura apuntó a la representación dispuesta en los medios sobre los chicos y adolescentes, reconocidos ahora dentro de la llamada Ley de Medios, que trajo a colación la necesidad de reconocer que las audiencias “son sujetos de derechos” y no meros receptores. Al referirse al punto en particular de la niñez, explicó que hasta hora existe una estructura de poder del emisor que aún no fue desbaratada, y que se traslada a los tratamientos que se realizan desde los medios en sociedades que son adultocéntricas.
Por otra parte, y ante los desafíos que quedan, señaló la necesidad de seguir trabajando en distintos temas como, por ejemplo, aquellos que hacen a los topes de contenidos para los chicos. En este punto aclaró que no es que se debe impedir a los chicos a acceder a la totalidad de los informativos, sino al tratamiento de ciertos temas que pueden afectar sus derechos. Muchas veces, dijo, en los medios se dispone el recurso para cubrirse en el cumplimiento de la Ley y “por comodidad”.
En el encuentro distintos expositores plantearon la necesidad del cumplimiento de la Ley, en tanto es necesario crear la representación de los chicos según su lugar y su realidad. El ejemplo más cercano viene de la mano con el canal Paka-Paka, que hasta ahora no se introduce en la grilla de los canales de cable. Mientras, las representaciones que llenan las pantallas de la televisión son aquellos productos que se elaboran en su mayoría, en Estados Unidos. Y en muchos de ellos (no todos), se deforma la realidad y percepción que pueden tener los chicos sobre su vida y su cuerpo inclusive. Mientras, los expositores destacaron que estas producciones se utilizan para poder tomar al niño como un mero consumidor.
Comentá la nota