Libia: en ocho meses se celebrarán elecciones

El líder del Consejo Nacional de Transición, Mustafá Adbel Jalil, anunció que quieren un gobierno democrático y una constitución justa. También decidieron que Khadafi y sus funcionarios sean juzgados en el país
El líder del Consejo Nacional de Transición (CNT, órgano político de la rebelión), Mustafá Adbeljalil, dijo que las elecciones en Libia se celebrarán dentro de ocho meses y que Khadafi será juzgado en el país, en una entrevista publicada el miércoles por el diario italiano La Repubblica.

"Dentro de ocho meses celebraremos elecciones legislativas, parlamentarias y presidenciales. Queremos un gobierno democrático y una Constitución justa. Sobre todo, no queremos estar aislados del mundo como lo estuvimos hasta ahora", explicó Abdeljalil.

Sobre el futuro del líder libio, el coronel Muammar Khadafi, "la opinión mayoritaria entre los miembros del CNT es la de juzgarlo a él y a su banda en Libia", dijo el máximo responsable del CNT. "En el marco de un proceso justo, pero que debe celebrarse en Libia", agregó.

"Por ello queremos que sean apresados vivos y tratados de manera diferente a la que el coronel trataba a sus adversarios. (Khadafi) quedará en la memoria solamente por sus crímenes, las detenciones y los asesinatos políticos que él llevó a cabo", aseguró.

El coronel Ahmed Bani dijo al canal de televisión Al-Arabiya que los rebeldes creen que Khadafi está probablemente refugiado en uno de sus muchos escondites en

Trípoli. "Tomará mucho tiempo hallarlo", afirmó.

El jefe del Consejo Nacional Rebelde Mustafa Abdel-Jalil, quien hasta febrero era un ministro leal a Khadafi, advirtió: "Es demasiado pronto para decir que la batalla de Trípoli ha terminado. Eso no ocurrirá hasta que Khadafi y sus hijos sean capturados".

Mahmoud Jibril, jefe del gobierno rebelde, prometió una transición a la democracia para todos los libios. "Todo el mundo está mirando a Libia", declaró, advirtiendo que no deben realizarse actos de justicia sumaria.

"No debemos manchar la página final de la revolución", declaró. Jibril dijo que habían formado un nuevo organismo que incluía a comandantes de campo de múltiples grupos revolucionarios para coordinar la seguridad.

Existe una larga historia de fricciones entre aldeas y tribus, árabes y bereberes, y entre el este y el oeste de un Estado formado como una colonia italiana en 1934.

Las potencias occidentales que apoyaron la revuelta con poder aéreo evitaron pronunciar la victoria, aunque están ansiosos de un rápido retorno del orden, dados los temores de que las divisiones étnicas y tribales entre los insurgentes podría degenerar en el tipo de anarquía que desbarataría las esperanzas de que Libia reanude sus exportaciones de crudo.

Pero la caída de Khadafi, con las llamativas imágenes de televisión satelital de los rebeldes ingresando a su bastión y destruyendo los símbolos de su largo dominio, podría ser una inyección de ánimo para otras revoluciones en el mundo árabe.

Podría subrayar que los líderes autoritarios afianzados ya no son invencibles, especialmente en Siria, donde los alzamientos populares se han extendido a pesar de una cada vez más dura represión militar por parte del presidente Bashar al-Assad

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