Marcelo Martorell, ex tesorero de la UFI, quedó libre hoy tras pagar una fianza de 100 mil pesos.
La defensa del ex funcionario, vinculado a una estafa millonaria contra el Estado, pidió que se revisara la causa que derivó en la detención de Martorell porque consideraba que no estuvo correctamente juzgado. Y la jueza Alejandra Alonso decidió darle hoy la libertad bajo fianza.
Junto a Martorell fueron imputados el protesorero José Acuña y la directora de administración y la subdirectora, María Florinda Rubio y Soledad Pastrana. Todos formaban parte de la UFI, perteneciente al Ministerio de Hacienda. El organismo se encargada de conseguir préstamos para obras en la provincia, pero desviaba, aparentemente, fondos a cuentas de particulares en vez de hacer los pagos correspondientes a los proveedores y empresas.
La fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos recolectó datos clave para el avance de la causa. Esas pruebas fueron suficientes para imputar a los funcionarios, y detener a uno de ellos.
El caso
Todo salió a la luz el lunes 13 de junio, cuando la directora de Administración del organismo y la contadora general pusieron en conocimiento del ministro de Hacienda, Adrián Cerroni lo que estaba ocurriendo. Luego, el funcionario realizó la denuncia en la Fiscalía de Estado y en la oficina de Delitos Complejos.
Lo que habían detectado Rubio y Pastrana, luego de que el Tribunal de Cuentas les solicitara más precisiones sobre una rendición contable, fue la emisión de cheques para el pago de retenciones impositivas que, en realidad, fueron a parar a manos privadas. En ese momento, el desfalco detectado ascendía a 860 mil pesos sólo en el 2010.
La Unidad Fiscal Especial, a cargo de Claudia Ríos, detectó finalmente que el desvío de fondos era por casi 4 millones de pesos.
La investigación judicial estuvo puesta en la maniobra ilegal en la que se emitían cheques por supuestos ajustes de retenciones que deberían haber terminado en las arcas de la AFIP, pero cuyo destino final fueron cuentas personales. La pesquisa, en este caso, abarcó desde el 2007 hasta la fecha. En tanto, ahora, ampliará al 2005 y se extenderá, a su vez, a todas las cuentas vinculadas a la UFI.
No obstante, la imputación más severa recayó sobre el ex tesorero de la Unidad de Financiamiento Internacional, Marcelo Martorell, a quien se lo acusa de ser el jefe de la asociación ilícita que armó el procedimiento para quedarse con dinero estatal. A él se lo vincula con 32 hechos de peculado doloso y permanecerá tras las rejas.
Los otros imputados son María Florinda Rubio, directora de Administración de la UFI, Soledad Pastrana, contadora general, y Juan Carlos Abraham, quien no era empleado del organismo pero quedó vinculado al caso pues habría cobrado tres de los cheques cuestionados.
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