El empresario intentará reconocer a alguno de sus captores entre los sospechosos vinculados al caso. El sábado estuvo 5 horas ante la fiscal Silvia Cavallo.
Ayer, Bergara (37) descansó junto a su familia en su casa de la localidad de Ranelagh, en el primer día en libertad tras el cautiverio. Hoy, no obstante, le toca revivir detalles de aquella pesadilla en la que estuvo sumido durante 33 días. Bien temprano, esta mañana, partió acompañado por una mujer en un vehículo policial que lo trasladó hasta la Fiscalía Federal de Quilmes.
El sábado, poco después de ser encontrado en una casa de la localidad de El Pato –luego de que su familia pagara un rescate de 200.000 dólares y joyas-, el empresario declaró durante cinco horas ante la fiscal Silvia Cavallo. Hoy intenta aportar nuevos detalles que colaboren en la investigación y, si es posible, reconocer a algunos de los detenidos por el secuestro. En total, son seis, tres policías y tres albañiles.
En la causa hay un solo prófugo y se trata del ex policía bonaerense José Pardini, que fue exonerado de la fuerza en 1991. Se convirtió en una pieza clave del rompecabezas desde el momento en que en su casa se encontró un Renault 9 que presuntamente habría sido usado para trasladar a Bergara tras ser secuestrado en Ranelagh, el 22 de diciembre.
A pesar de que es intensamente buscado desde hace 20 días, todavía no hay señales de Pardini. En la Justicia, sospechan que cuenta "con algún tipo de protección", según dijo a Clarín una alta fuente de la investigación.
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