Rey Leyes: "Si no respetan las normas de escritura, los jóvenes quedarán excluidos de la sociedad"

Los errores ortográficos son uno de los principales problemas educativos que tienen los estudiantes de Formosa y de todo el país. La incursión en las nuevas tecnologías, los mensajes de texto y la falta de respeto por las reglas básicas de escritura han conformado un nuevo lenguaje, en detrimento del castellano, y que en muchas oportunidades, sólo ellos entienden.
Un estudio realizado en distintos países de Latinoamérica por la Organización de Naciones Unidas, arrojó el dato que los estudiantes argentinos tienen "fuertes problemas pedagógicos" en caligrafía, ortografía y composición de texto.

Maestros, profesores y psicopedagogos son testigos a diario del detrimento de la lengua escrita en manos de los jóvenes, quienes desde hace años suprimieron el uso de letras como la h, de aposiciones y hasta suplantaron palabras o frases enteras por símbolos o conjunciones inentendibles para algunos como por ejemplo, "grcs", "dnd" o "tkm". Los errores ortográficos y gramaticales complican aún más la comprensión de estos escritos.

Con respecto a este tema, que preocupa a algunas esferas del ámbito educativo, el profesor Héctor Rey Leyes expuso sus ideas ante La Mañana. Aseguró que se trata de un problema propio del castellano, por su característica de poder ser pronunciado tal como se escribe. "No es como el inglés, en donde la ortografía va por un lado y la fonética por otro. Se debe saber pronunciar, en cambio en el castellano hay cierta correspondencia entre la escritura y la lectura", explicó.

Rey Leyes afirmó que esta singularidad de nuestro idioma ha favorecido en cierta forma el avance del deterioro de su escritura, en manos de quienes la utilizan a diario, ya sea generaciones jóvenes o adultas. "Las generaciones mayores tratan de ver cómo arreglar esta cuestión porque socialmente uno queda descalificado cuando escribe o habla mal", sugirió.

El inconveniente se agudizaría en las generaciones más jóvenes, lo cual vendría acompañado de un problema de no lectura. "Cuando uno ve escrita la palabra puede saber cómo se escribe. En la medida en que uno lee y pueda ir viendo repetidas veces una palabra, va a poder recordarla para escribirla; porque esto es una cuestión de repetición y en parte de saber ciertas reglas lógicas, necesarias para escribir. Lectura y escritura van juntas, y a medida que no leamos, escribiremos con problemas", advirtió el profesor.

Tecnología

El avance tecnológico en casi todos los aspectos de la vida también influyó en el uso del lenguaje. Las normas se desdibujaron y se conformaron nuevas licencias tanto a la hora de escribir como de hablar. Para Rey Leyes, este nuevo lenguaje surgido a partir del uso de mensajes de texto o el chat no sería un mayor inconveniente, en tanto y en cuanto los usuarios de la lengua sepan distinguir cuáles son los ámbitos adecuados para ejercer su uso. "Cuando lo hacen controladamente, no hay problemas. Si yo escribo un mensajecito con símbolos y letras y el otro me entiende, está bien; en tanto y en cuanto después cuando yo deba escribir de otra forma o ante otras personas, lo haga correctamente", aseguró.

Tal es el caso mencionado por varios profesores de niveles secundarios, terciarios y hasta universitarios que pudieron ver cómo en exámenes los estudiantes utilizaron simbología propia del chat para responder a las preguntas del profesor.

"A los chicos les cuesta darse cuenta de que existe una realidad que es distinta a la que ellos viven. La cuestión no es que uno se comunique con cualquiera a cualquier precio. El asunto es que los chicos deben entrar al campo profesional, donde las cosas son distintas y si no aprenden las normas de escritura, quedan excluidos", sentenció Rey Leyes.

Lectura

Para el profesor, la solución estaría en incentivar a todas las generaciones a la vuelta a la lectura. "Hay que decidirse a comenzar a leer de otra forma y a ejercitar la escritura, porque lo otro conlleva a un sufrimiento de por vida. Es una cuestión de comun

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