EL NORTE consultó al Obispo Diocesano de San Nicolás sobre las problemáticas que abordará el mensaje para los fieles en este nuevo aniversario mariano. “Estoy fundamentalmente enfocado –para las homilías de la noche y del 25 a la tarde- en los mensajes de la Virgen”, precisó. Y adelantó: “En breve voy a tomar la decisión y se van a conocer”, en referencia a los que aún no han sido publicados.
En una entrevista con EL NORTE, el Obispo Diocesano de San Nicolás Monseñor Héctor Cardelli se refirió a las problemáticas que abordará el mensaje para los fieles en este nuevo aniversario mariano.
“Estoy fundamentalmente enfocado –para las homilías de la noche y del 25 a la tarde- en los mensajes de la Virgen. En verdad, llegado el momento, todos los devotos de María tendrán la oportunidad de conocerlos bien y de meditarlos dado que ha habido una interrupción en la publicación de los mismos. Queda supeditado al discernimiento, a la prudencia y al magisterio que nos toca a los Obispos. Leyendo los mensajes, María nos está planteando un nuevo mundo ordenado, en contraposición de un nuevo orden mundial. Es como dar vuelta los términos. Este último ha trastocado los valores de Evangelio. A mí esto me empezó a llamar la atención y voy a insistir en ese tema. María insiste en la oración, en la santidad, en escucharlo a Jesús. Considero los dos últimos mandatos. De María, `Hagan los que les diga (Jesús)`, y de Jesús: `Vayan y anuncien`. Con la vertiginosa intervención de Francisco, quedarnos apoltronados sería una infidelidad al Evangelio y una traición a nuestra vocación cristiana”.
Voluntad de Dios
Cardelli marcó: “Insistiré en tratar de ver cómo llevar adelante el mandato que la Virgen nos recomienda. La oración del cristiano debe estar inspirada en el Evangelio. Allí se nos dice qué es lo que Dios quiere de nosotros. Y nosotros en la oración tenemos que tratar de ver cómo encontrar la respuesta a lo que Dios nos dice. Ahí hay una interdependencia entre lo que Dios nos pide y lo que nosotros respondemos. Cuando lo hacemos al revés –cuando no escuchamos lo que Dios nos dice y le pedimos a Dios en la oración lo que nosotros queremos-, es como dar vuelta Su voluntad. Es decir, estoy pidiendo que Dios haga lo que yo quiero. Esa es una espiritualidad que tenemos que corregir”.
“Se trata de descubrir esa voluntad porque a veces necesitamos rezar para eso: para ver qué me está pidiendo. Se trata de los discernimientos que hemos hecho todos: el Cura Brochero, vos, yo. ¿Qué querés de mí, me querés Cura, querés que sea padre o madre?. Todas esas decisiones, tomadas desde la luz de la fe, van ensamblando con la voluntad de Dios, y eso es fuente de felicidad y de paz interior”.
El Santuario
El Obispo recordó la inauguración del Santuario en mayo pasado. “En uno de los mensajes, María pide el Santuario. Este año se inauguró esta obra monumental, con lo que cuesta edificar. Es una cosa faraónica que se hizo con la donación, un testimonio y ejemplo de economía de comunión. Ella estuvo animando los corazones para llevar adelante esto. ¿Y para qué quiere este Santuario?. Significa como el cenáculo donde María se reunía con los apóstoles para acompañarlos en la oración y ayudarlos al envío. Cuando realmente el mundo cambie conforme a la propuesta que hace el Evangelio, tiene que haber más equidad, justicia, fraternidad, comunión entre nosotros”, subrayó.
“Ella pidió el Santuario para encontrarse con los hijos. Nosotros que creemos en la Virgen, la queremos y sentimos su intervención, lo vivimos de esta manera. Tampoco podemos negar la afluencia de personas que llegan hasta este lugar de todos lados. El Santuario brinda servicios muy importantes. A mí personalmente me llena ver a la Virgen a la altura de mis ojos. Evidentemente es una imagen, pero a través de ella hay un mensaje”, destacó.
Elementos esenciales
Oración, comunión fraterna,
conversión, misión y consagración
Según conta en la página oficial del Santuario, “existen elementos esenciales, en la Imagen de María, que muestran los caminos que Ella ofrece para la conversión personal y para congregarnos en la Unidad:
- Oración. El Rosario. Nos ofrece el Rosario, aquí encontramos el llamado a la oración, la Vida Sacramental. En el esta la creciente unión con Dios. Es un llamado a la oración.
- Comunión Fraterna. Nos ofrece el Don de su Maternidad, se nos ofrece Ella misma, para congregarnos como Madre en la unidad de un solo Cuerpo. Nos llama a la comunión fraterna.
- Conversión. Nos ofrece a su Hijo, en el la Palabra y el Amor del Padre. El encuentro con el Hijo nos convierte en otros Cristos. Aquí descubrimos el valor del Sacramento de la Reconciliación.
- Misión. Nos muestra su gesto de caminar, allí descubrimos su pedido insistente para que la sigamos como Misionera y Estrella de la Evangelización. Es decir nos llama a la Misión, que es el anuncio de la salvación que nos trae Jesús.
- Consagración. Nos ofrece su Corazón, en el encontramos su Amor de Madre y su invitación para la Consagración de nuestra vida, este es un Camino para crecer en la Gracia y aspirar a la santidad”.

Comentá la nota