Vecinos de Gualeguaychú se reunieron anoche en el Club Frigorífico de esa ciudad durante una asamblea en la que se decidió levantar el corte de la ruta 136 durante 60 días. La votación se llevó a cabo en dos partes. En primer lugar se decidió que se debe negociar con el Gobierno. "Es rotundo, hay que negociar con el Gobierno. Ganó el sí", dijo el orador. Sin embargo, la segunda instancia no fue tan sencilla: decidir si mantener el corte o continuar la protesta al costado de la ruta.
La votación estuvo dividida, y se complicó el recuento de votos para tomar una decisión.
La votación se llevó a cabo en dos partes. En primer lugar se decidió que se debe negociar con el Gobierno. "Es rotundo, hay que negociar con el Gobierno. Ganó el sí", dijo el orador.
Sin embargo, la segunda instancia no fue tan sencilla: decidir si mantener el corte del puente o continuar la protesta al costado de la ruta.
Un aparente empate complicó el recuento de votos y, tras dos intentos frustrados de resolverlo a mano alzada, se optó por dividir en dos sectores a los que abogaban por cada una de las formas de manifestación.
Después, en un más que confuso procedimiento, hicieron salir a cada uno de los dos grupos para contar uno por uno los votos. Tras el recuento, a las 0 horas, se anunció que la tregua por 60 días había ganado por 402 a 315 votos.
En 72 horas, abrirían la ruta, anunciaron los asambleístas tras el recuento. El sábado, a las 13 horas, harían un acto simbólico del levantamiento del corte.
Después, aclararon que la liberación no implica que se retirarán de la ruta 136, sino que aguardarán al costado hasta que se cumplan los 60 días.
El debate comenzó con duros discursos contra los gobiernos de la Argentina y Uruguay y de ratificación del corte del puente internacional contra la pastera de Fray Bentos.
En el debate se reclamó "tomar pruebas de la contaminación dentro de la misma planta" de Fray Bentos y aseguraron que el gobierno nacional los "abandonó".
Poco después de las 22 habían hablado trece asambleístas, de los cuales sólo dos habían propuesto flexibilizar la protesta que consiste en el corte del puente internacional que mantienen poco más de tres años.
Los asambleístas que tomaron la palabra se mostraron resistentes a levantar el corte. "Ni un paso atrás compañeros. Que Cristina se reúna con Pepe Mujica y negocien en serio, que Mujica se lleve la pastera a alguna chacra", señaló una oradora.
Otro joven propuso "mantenerse arriba de la ruta hasta que Botnia se vaya del Río Uruguay". Los manifestantes rechazaron también "los métodos de judicialización que buscan desactivar una causa justa en defensa de los derechos de reunión, de expresión y de vivir en un medioambiente sano", según consignó DyN.
Al cierre de esta edición, se retiraban del predio los asambleístas de Gualeguaychú.
Mujica
En la noche del martes, el presidente de Uruguay, José Mujica, envió un mensaje conciliador a los asambleístas de Gualeguaychú y sugirió que está dispuesto a aceptar que los controles sobre el impacto de la fábrica de celulosa se realicen en forma conjunta, incluso dentro de la planta de UPM (ex Botnia).
El comunicado de mandatario uruguayo afirma que "el autocontrol puede ser un concepto muy valioso en la discusión ética, pero tiene patas cortas en la vida material". Por eso, destacó, "el sistema de control que vale es el que hace espacio a la oposición de intereses, porque es la única manera de contener la natural inclinación a ser indulgentes con nosotros mismos".
En el comunicado, si bien no se dirige expresamente a los asambleístas, la intención de Mujica era que tuvieran en cuenta su posición a la hora de decidir una tregua.
“Controlar pero no manosear, asegurar que no hay contaminación ni riesgo de eso, porque si lo hubiera Uruguay no permitiría un daño a su gente ni a la gente de un país vecino", fue lo que consideró el mandatario uruguayo en su comunicado.

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