Así lo aseguró la mujer que reclama la restitución de la pequeña de 5 años.
Organizaciones del colectivo LGTB acompañarán hoy a partir de las 10 a la docente en su reclamo ante el Juzgado de Familia N° 2, en la calle Roca 460 de esta ciudad, por la restitución de la pequeña.
Belén relató que si bien las relaciones con la familia paterna no eran las ideales, se respetaba el régimen de visita acordado. Dijo que desde mayo su ex pareja, el padre de la niña, tiene una medida de restricción tras la denuncia que radicó en la comisaría próxima a su hogar por violencia familiar.
“A fines del mes de julio, principios de agosto, por cuestiones laborales nos mudamos con mi pareja, Mirta, a la localidad de Cinco Saltos, en Río Negro. Ahí es cuando los abuelos paternos y el padre de la nena empiezan a escribir en Facebook: ‘Fuerza’ seguido por el nombre de mi hija; ‘Espero que no te maltraten’, ‘Vas a volver a estar en casa y vas a volver a ser feliz’, justo el mismo día de nuestra mudanza”, comentó.
Belén dijo que con su pareja nunca se negaron a que sus abuelos vieran a la nena. “Teníamos acordado un régimen de visita y se respetaba. Los solicitaron los abuelos paternos porque el padre nunca lo hizo”, afirmó. Fin de semana de por medio la niña se quedaba a dormir con los abuelos y también la retiraban una vez a la semana durante tres horas.
"Le metieron ideas raras"
La docente indicó que durante los últimos dos meses cada vez que regresaba de la casa de los abuelos lo hacía con alguna idea “rara”. Dijo que la niña empezó a decir: “Mi abuela dice que nosotras no somos una familia”, que “una familia tiene un papá y que no podía tener dos mamás”.
“Nosotras le respondíamos, hablándole siempre con claridad. Ella es conciente de la situación. Entiende lo que es la familia del corazón y lo que es la familia de sangre. Yo soy su mamá de sangre y mi pareja Mirta es su mamá del corazón”, sostuvo.
Explicó que no sólo no le hablaron mal de su padre sino que fueron el nexo para que pudieran verlos. “Siempre pensando en ella, consideramos que los problemas que tuve con el padre no tienen nada que ver con la nena y que ella tenía derecho a tener contacto con la otra familia”, agregó.
Según comentó, esa confianza se quebró cuando se la llevaron para pasar el fin de semana largo y no se la restituyeron al lunes siguiente.
“Luego de esperarla en vano y llamarla reiteradamente, la abuela me confirma mediante un mensaje de texto que el padre se va a quedar con la nena y que él la va a llevar al jardín, porque había estado internado y su doctor le había recomendado que estuviera con la nena para tranquilizarse”, contó Belén pero destacó que lo que quería era que se la consulte en las decisiones sobre su hija.
Aseguró que la niña no concurrió de ahí en más al jardín en Cinco Saltos y ella no tuvo más contacto con la menor, a pesar de tener la patria potestad.
“Cuando le reclamé no sólo por no devolvérmela sino porque no había concurrido al jardín, me informaron que una jueza había avalado esa decisión porque considera que mi hogar no es un ambiente seguro ni saludable. Pero era todo mentira”, concluyó Belén Acevedo.
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