El dirigente de la CGT, Julio Piumato, asistió a la tercera jornada de debate en el juicio por delitos de lesa humanidad en la región.
El secretario general de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación sostuvo que la lentitud en el avance de las estas causas fue debida a “complicidad de algunos magistrados a lo largo y ancho del país. Detener los juicios o distribución de los juicios antes que pasaran al juicio oral era una estrategia para garantizar la impunidad de los genocidas”.
En cuanto a la complicidad de funcionarios y magistrados judiciales en los delitos cometidos durante la dictadura cívico militar, Piumato señaló: “nosotros hemos denunciado ante el Consejo a la doctora Cosidoy que hoy está en un Tribunal Oral en Rosario y era defensora oficial, declarada amiga de los genocidas, de Galtieri y toda la plana mayor del II Cuerpo del Ejército.

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