En diálogo con el programa “El Club de La Isla”, el representante de la comunidad judía catamarqueña se refirió al pedido de adecuar el artículo 131 de la Constitución Provincial que establece que el gobernador debe ser católico apostólico romano.
Luego de que el padre José Díaz expresara en el programa “En la Mira” por La Isla FM, que para la Iglesia Católica no representa un problema que un gobernante no profese la religión católica, esta vez fue el turno del Dr. Rubén Lejtman quien dio su opinión al respecto.
En una entrevista con el programa “El Club de La Isla”, el reconocido bioquímico expresó que “lo único que hemos planteado, y que pensamos sería conveniente, y sin dejar de reconocer todas nuestras realidades, es adaptar nuestra Constitución Provincial a la Constitución Nacional”. Al respecto, agregó que “dentro de estas necesidades a adaptar estaría este punto constitucional (el artículo 131)”.
Sobre la posibilidad de que a partir de una posible modificación del artículo 131 que establece que el gobernador de la provincia debe ser católico apostólico y romano, se presente un candidato a gobernador judío, Lejtman comentó que “no existe ninguna intención oculta ni ningún tipo de interés. Simplemente la necesidad de adecuar nuestra Carta Magna a la Constitución Nacional”.
“Nuestro punto de vista es que un gobernador tiene que serlo por sus cualidades morales, éticas y por su condición de capacidad para ejercer y no por su fe religiosa que es propia, personal e íntima de su persona”, amplió.
En este sentido, se mostró de acuerdo por lo expresado por el Padre “Pepe” Díaz acerca de que “todos los ciudadanos deberían acceder a cargos de gobierno por el hecho de ser ciudadanos”. En este sentido, expresó que “cuando escuché el comentario que había hecho el Padre ‘Pepe’ Díaz me gratificó muy profundamente y valoro mucho sus palabras”.
Retomando la posibilidad de que salga un candidato desde la comunidad judía, Lejtman fue tajante: “Yo lo veo más lejano que de acá a la China. No pasa por una necesidad o que tengamos a alguien tapado. Simplemente es eliminar un tema que ocasiona un cierto grado de discriminación donde no debería haberlo, porque son otros los requisitos que debe tener una persona para ser gobernador”.
“Creemos que la posibilidad de una persona de ser gobernador no debe pasar por su condición religiosa sino que tiene que ver con sus cualidades éticas y morales y su capacidad personal. Como dijo el Padre Díaz, por su condición ciudadana”, cerró.
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