La orden del día contenía pocos temas, entre otros, el pedido de 20 vacaciones de legisladores. Pero, una vez más, no hubo debate.
En la Legislatura de Mendoza, las sesiones de la última quincena de enero han sido testimoniales, sobre todo para el Frente Cívico Federal y el PD, ya que el oficialismo avisó que no volvería al recinto hasta febrero. Ayer, 17 de 48 legisladores se sentaron en sus bancas y se dispusieron a debatir.
Pero distaban mucho de alcanzar el quórum necesario de 25 legisladores presentes para sesionar. Lo llamativo del caso es que en la orden del día sólo se habían considerado pedidos de licencia para aprobar y un veto enviado por el Ejecutivo a una ley que permite un incentivo sobre la mayor recaudación para los empleados de la Dirección General de Rentas (ver aparte). Sin embargo, ni siquiera esos temas pudieron discutirse, porque la mayoría de los Diputados no se presentó en el hemiciclo.
SOLIDARIOS. El presidente del bloque Frente Cívico Federal, Andrés Marín, sostuvo que la intención de sus legisladores fue demostrar solidaridad con la actitud de los senadores de su mismo bloque, puesto que hasta que ellos no traten impositiva y presupuesto, y sólo si hubiera que debatir modificaciones, el trabajo en Diputados ya está concluido. De hecho, la orden del día contenía pocos temas y apenas formalidades, como la aprobación de 20 pedidos de licencia, entre los que se encontraban los de varios peronistas, que adelantaron que se tomarían licencia hasta que el radicalismo llegara a un acuerdo.
De todas formas, y aunque la sesión, que iba a ser presidida por el demócrata Aníbal Ríos, no se pudo realizar, la situación en Diputados no tuvo similares características a la que el martes sucedió en el Senado, cuando todo terminó en escándalo, sin quórum ni debate. En definitiva, todo parece indicar que el tratamiento de las leyes de impositiva y presupuesto se pospondrá para febrero, a pesar de que la próxima semana los legisladores de la oposición piensan volver a sentarse, aunque no debatan.
Veto a Ley de Rentas
Una ley cuyo rechazo generó polémicas entre los trabajadores de la División General de Rentas (DGR) fue vetada por el gobernador Celso Jaque. Se trata del aumento por productividad que se les paga a los empleados. Hasta que la ley entró en vigencia, percibían 800 pesos por este ítem. Con la sanción de esta legislación, pasarían a ganar entre 200 y 300 pesos más. Jaque rechazó la ley, y ayer los legisladores iban a oponerse a ese veto, pero no se pudo iniciar la sesión.
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