La legislatura prohíbe venta de energizantes a menores

El parlamento rionegrino aprobó ayer una iniciativa de los legisladores Adrián Torres y Adrián Casadei, que prohíbe la venta, expendio y/o suministro de cualquier tipo de bebidas energizantes en locales bailables, de recreación, de espectáculos, bares, restaurantes o cualquier otro lugar de acceso público donde el consumo de alcohol sea habitual.
La aprobación se realizó durante la sesión ordinaria y prohíbe la venta de cualquier tipo de bebidas energizantes a menores de 18 años en estaciones de servicios, kioscos, mercados, supermercados y cualquier otro lugar de expendio. También se prohíbe "todo tipo de publicidad que induzca al consumo de bebidas energizantes y su combinación con alcohol".

Al fundamentar la iniciativa el legislador Torres expresó que "entendemos que debemos adoptar medidas urgentes a fin de preservar la salud de nuestros jóvenes que por desconocimiento suelen consumir este tipo de bebidas sin tener total conciencia del riesgo al que se exponen".

Dijo además que "la venta de energizantes es un tema que preocupa actualmente a la sociedad en general, por los efectos que provoca cuando se lo mezcla con alcohol. Esta situación es ampliamente discutida en distintos ámbitos, fundamentalmente por su incidencia en la salud de la población, sobre todos en la de nuestros jóvenes".

"Más que bebidas energizantes, resultaría más adecuado denominarlas bebidas estimulantes (BE), ya que por su composición tienen acción farmacológica estimulante", señalaron Torres y Casadei.

La Comisión del Codex de Nutrición y Alimentos para Usos Dietarios Especiales en su 23ª sesión realizada en Berlín, Alemania el 30 de noviembre de 2001 definió la bebida energizante como "una bebida utilizada para proveer alto nivel de energía proveniente de los carbohidratos (también grasas y proteínas) al cuerpo. Esta bebida no intenta compensar la pérdida de agua y minerales debido a la actividad física". Sin embargo, el término de energía utilizado en el nombre y descripción de algunos productos que actualmente están en el mercado se refiere a cierto efecto farmacológico de algunas sustancias activas, y no a la provisión de calorías de los nutrientes.

"El riesgo potencial del consumo de este tipo de bebidas se vería incrementado por el uso concomitante con otras sustancias como es el caso del alcohol. Esto podría desencadenar una serie de trastornos tales como convulsiones, arritmias y muerte súbita. Por otra parte, estas bebidas parecerían retardar los efectos depresores del alcohol llevando a consumir más bebidas alcohólicas. Tanto la cafeína como el alcohol tienen acción diurética por lo que consumidos juntos y en exceso podría potenciarse esta acción, especialmente si no se repone agua adecuadamente. Más aún la Asociación Nacional de Alimentos de Suecia, advirtió no mezclar este tipo de bebidas y alcohol", fundamenta la iniciativa.

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