La Legislatura definió también emergencia turística

La Legislatura rionegrina aprobó por unanimidad ayer la declaración de zona de desastre en el sur provincial por el término de un año y, simultáneamente, el estado de emergencia económica y turística para los departamentos Bariloche y Pilcaniyeu. La normativa tratada sobre tablas tiene por objetivo atender en forma urgente el gravísimo problema ambiental en el Sur.
La zona de desastre abarca un cuadrilátero que incluye partes de las jurisdicciones de Jacobacci, Comallo, Ñorquinco y Pilcaniyeu.

También, en otro proyecto, fue propuesta la creación de un Comité Evaluador de Emergencia por Catástrofe Ambiental que analizará en forma permanente el grado de afectación, recibirá solicitudes de financiamiento, elaborará un registro de sujetos y actividades perjudicadas, y supervisará la correcta aplicación de los fondos. La atención de esta emergencia contará con financiamiento extra a partir de la misión que emprenda este comité. El presupuesto surgirá de dinero proveniente del 20 por ciento de lo percibido por Fondo Fiduciario Hidrocarburífero.

Ayer, el equipo de Rentas -que conduce Roberto Gil- se reunió para evaluar medidas impositivas que el gobernador Miguel Saiz deberá resolver. (Ver punteado)

Este comité surgió de un proyecto impulsado por la Comisión de Labor Parlamentaria a partir de un trabajo de los representantes de la Línea Sur, Gabriela Buyayisqui, Silvina García Larraburu, Rodolfo Lauriente y Carlos Tgmoszka.

La batería de medidas promueve exenciones impositivas hasta el 31 de diciembre, gestión de créditos y suspensión de procedimientos judiciales y administrativos a los fines del cobro de créditos en favor del Estado provincial. Esta iniciativa debe superar aún la doble vuelta legislativa.

En la sesión se escucharon crudos testimonios de los representantes de la región. Buyayisqui advirtió que en la zona de Jacobacci hay 700 ganaderos de los cuales un 80% reúnen majadas de menos de un millar de ovejas con lo cual "la situación se hace muy compleja por ser de los más vulnerables". Tgmoszka alertó que "las cenizas no las sacaremos hasta fin de año" y reclamó una mayor comprensión del Poder Ejecutivo provincial considerando "desafortunadas" las declaraciones del gobernador en cuanto a que él no puede ir con un paraguas para evitar la caída de cenizas. El radicalismo, desde sus bancas, le expresó su disgusto por las aseveraciones.

A su turno, Lauriente señaló que "aún no tenemos un total conocimiento de la catástrofe sino que la verdadera magnitud cuando veamos la migración de gente hacia otras ciudades y la caída de ingresos como consecuencia de la falta de turistas".

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