A casi tres años de haber sido presentado por el diputado Ricardo Sastre (Provech), la Legislatura pasó al archivo el proyecto de ley que apuntaba a imponer fuertes regulaciones a la venta de artículos de pirotecnia, y que era apoyado por los representantes de cuerpos de bomberos de toda la provincia.
La ley establecía fuertes multas y sanciones a los comercios infractores, que llegaban hasta la clausura definitiva, y dejaba abierta la puerta a la realización de espectáculos de fuegos de artificio destinados al entretenimiento de la población, que debían ser autorizados previamente por cada municipio a través de una habilitación temporaria.
En los fundamentos, la iniciativa expresaba velar por la seguridad de ciudadanos y bienes, «en virtud de la gran cantidad de accidentes que año tras año se producen como resultado del manejo de elementos de pirotecnia y cohetería, sobre todo por menores de edad», y también por «la carencia de conocimiento para la manipulación de los mismos».
Además, se menciona que hay un uso masivo durante las fiestas de fin de año, cuando las personas manifiestan reflejos disminuidos por cansancio o exceso de consumo de alcohol, y se expresa que en Chubut no hay regulación legal sobre el tema, ya que sólo se sancionó como paliativo la ley 5.507 que no resulta suficiente para el resguardo de bienes.

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