Legalizar el aborto divide la postura de los diputados tucumanos

Legalizar el aborto divide la postura de los diputados tucumanos
Beatriz Mirkin (PJ) es cofirmante del proyecto que establece la interrupción del embarazo durante las primeras doce semanas de gestación. Dato y Miriam Gallardo en contra. Salim pide analizar caso por caso. Contradicciones de Sacca y críticas de Casañas.

Hasta el momento, la mayoría de las voces políticas de la Provincia que ocupan un escaño en el Congreso de la Nación tuvieron posicionamientos contrarios en torno a lo que se vincula con el tratamiento y debate de una ley que despenalice la práctica del aborto en el país.

Sin embargo, mientras algunos representantes locales emiten sus opiniones criticando esta iniciativa o bien otros prefieren no expresarse al respecto hasta avanzar en un estudio complejo de la temática en cuestión, llama la atención la postura fijada, simplemente con adosar su firma al proyecto aludido, por la diputada oficialista Beatriz Mirkin.

Es que, según la información provista por el propio sitio web de la Cámara de Diputados de la Nación, la parlamentaria tucumana figura entre los 60 diputados que acompañan la norma que no logra ser discutida en el recinto, debido a los posicionamientos opuestos que se manifiestan, incluso en el seno de los propios bloques partidarios.

En este sentido, Mirkin adhirió a la iniciativa que postula en su primer artículo que toda mujer tiene derecho a decidir la interrupción voluntaria de su embarazo durante las primeras doce semanas del proceso gestacional, por lo que el Estado deberá brindarle acceso gratuito a los tratamientos que se diagraman en el sistema de salud para este tipo de prácticas.

Como se indicó, la decisión adoptada por Mirkin de ser cofirmante de este proyecto, choca de frente con la idea que tienen sus pares justicialistas. Así, Carlos Datos, sostuvo que una sola frase de un tratado internacional indica un camino que hace imposible la aprobación del proyecto. "El pacto de San José de Costa Rica, en el artículo 4, dice: 'toda persona tiene el derecho que se proteja su vida, desde el momento de la concepción. Nadie puede ser privado de su vida arbitrariamente'. Con una ley no se puede contradecir esto. No hay posibilidad de aprobar por mayoría simple", adujo el ex presidente de la Suprema Corte de Justicia de Tucumán.

Por su parte, la otra diputada tucumana en representación del justicialismo, Miriam Gallardo, indicó que "hay muchas formas de evitar un embarazo, entonces, ¿por qué esperar concebir y matar una vida? Hay métodos en la medicina desde los días hasta los anticonceptivos, como el preservativo y el DIU, que haciendo prevención son efectivos no sólo para evitar el embarazo sino también para evitar numerosas enfermedades". Paralelamente, consideró que debe enfocarse por parte del Estado en la concientización de los abortos clandestinos y prevenir y reforzar los conceptos de familia. "Trabajar con las familias para que traer un hijo al mundo sea un acto responsable", aludió.

Una postura un tanto indefinida es la que elevó Juan Salim, quien, si bien se caratuló como una persona opuesta a homologar el aborto, justificó que en algunos casos puntuales es menester ingresar en un estudio profundo de la situación acaecida, como por ejemplo sucesos de violaciones.

"Estoy a favor de la vida y soy antiabortista, siempre fue así. Sin embargo, el caso de Romina Tejerina me hizo reflexionar y pensar mucho en la existencia de otras realidades que se escapan a la normativa. Estoy estudiando a fondo el tema para dar una respuesta adecuada a las circunstancias", reconoció Salim. Como se recordará, el caso Tejerina conmovió al país en 2003, cuando luego de dar a luz en un baño de su casa, la joven apuñaló a su beba recién nacida. Según argumentó, la concepción se produjo a partir de un acoso sexual, sin embargo la justicia no le creyó y fue condenada a 14 años de prisión.

Un radical ambigüo

Desde los sectores opositores también se presenta un contexto particular, puesto que, si bien Juan Casañas muestra una actitud totalmente contraria al aborto, su par radical Luis Sacca, tuvo expresiones que no logran enmarcar una decisión concreta de cuál es su idea al respecto.

Así, Casañas postuló que "todo ser humano tiene derecho a vivir sin que nadie se lo impida. Un niño que muere en un aborto es una persona que el mundo se pierde. Se habla de los derechos humanos de las mujeres, pero se olvidan de los derechos humanos de los niños que están matando".

En tanto, Sacca, en un primer momento, señaló que "científicamente, la vida humana comienza con la fecundación. Es un hecho científico y experimental. Desde lo jurídico, el Código Civil y la Constitución protegen al niño por nacer desde la concepción. Donde se despenalizó el aborto se demostró que no disminuyó la cantidad, sino que aumentó".

Más allá de esto, en el documento "Compromiso Parlamentario, Luis Sacca Diputado", capítulo cuatro (Política con valores para combatir la inmoralidad del poder), punto cuatro (Bajar la mortalidad materna como premisa de igualdad), el refractario al oficialismo en la Cámara Baja expuso un lineamiento que contradice las aseveraciones anteriores.

"Consideramos que las mujeres tienen el derecho a no morir cuando deciden realizarse el aborto, por lo que es menester despenalizar la práctica y lograr que sea realizada en ambientes controlados y seguros. El aborto es un tema de salud pública y el Estado debe proteger al ciudadano frente a una decisión que, si bien es privada, afecta a la familia y a la sociedad. Necesitamos legislar para nivelar en igualdad, para todos y todas, más allá de su posición religiosa", reflejó Sacca.

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