Ledesma: "Me apoyó la pistola en el pecho y me dijo: no, con vos no es este asunto"

Ledesma: "Me apoyó la pistola en el pecho y me dijo: no, con vos no es este asunto"
El policía contó que antes de dispararle al comisario, Cascio dijo que lo hacía porque “le inventaban causas para echarlo” de la División Criminalística.
La causa por la balacera de Criminalística, en la que resultó muerto el comisario Eduardo Bravo, tiene decenas de testigos, pero sólo uno de ellos, Diego Ledesma, alcanzó a ver al imputado, Marcelo Cascio, dispararles al policía fallecido y al oficial Juan Conci, que también resultó con heridas de suma gravedad.

EL LIBERAL tuvo acceso en exclusiva al testimonio del cabo de policía, que además recibió un balazo en la pierna derecha.

El testimonio es muy claro y se refiere específicamente al momento en el que comenzaron los disparos. “Escuché un estampido, pensé que era el oficial Conci que estaba peritando un arma, después escucho dos disparos más, me llamó la atención porque nunca se perita con tanta rapidez en la repetición”, señaló el policía.

“Giro la cabeza -continuó- y veo una persona que estaba tirada boca abajo, en la vereda, sólo le veía los pies, no alcanzaba a ver quién era, levanto la cabeza y veo al subcomisario Cascio que apuntaba a la persona que estaba en el suelo y decía ‘ustedes son los que me inventan causas para que me corran y no se dan cuenta que tengo familia y un hijo’”.

De acuerdo con su versión, el acusado dejó de disparar y volvió a entrar en la sede de la División. “Cascio entra y me apoya la pistola en el pecho y yo le digo: ‘Eh jefe, qué hace, por qué me apunta’ y él me responde: ‘con vos no es la cosa’ y sube la escalera”, contó.

Según el relato, el cabo Ledesma siguió al imputado, que llevaba su arma en la mano, hasta la planta alta, allí vio al subcomisario dispararle dos tiros a quemarropa al oficial Conci.

Vuelta de Cascio

El cabo se dio cuenta de que la situación se había salido de control, por lo que pidió ayuda por teléfono e intentó esconderse del subcomisario que llevaba el arma en su mano.

“Busqué un lugar donde ocultarme, ahí giré la cabeza y vi al comisario Bravo, que se arrastraba apoyándose en los codos, no podía pararse, ni mover las piernas”, contó el testigo.

“Me agarro la cabeza, no podía creer lo que pasaba -continuó- y le pregunto a Bravo: ‘¿jefe qué ha pasado?’ y él me mi mira a la cara y me dice: ‘ Dieguito llamá a una ambulancia y al 101 que yo no puedo’”.

Ledesma intentó auxiliar a su jefe levantándolo del suelo y se dio cuenta que no podía, en ese momento se presentó Cascio y la situación volvió a tensarse.

“El subcomisario me apoya la pistola en la cabeza y me dice: ‘Vos qué hacés aquí’. En ese momento salí corriendo en zigzag para no darle un blanco fácil hasta que sentí que una bala me daba en la pantorrilla, todo esto pasó en segundos, no sé cuántos, pero fueron segundos”, concluyó.

Comentá la nota