Luego del paro nacional que se realizó la semana pasada, el dirigente local Leandro Amoretti habló a solas con REALPOLITIK dando su mirada sobre la medida que logró un masivo acatamiento en todo el país.
RP.- ¿Qué opinión tenés del paro del jueves? Hubo pareceres encontrados, se habló de politización de la medida.
Yo creo que todo paro es político, muchas de las facciones gremiales y de los trabajadores hacen política, otra de las cosas es la partidización donde se le quiere sacar provecho a un reclamo que nos parece legítimo y justo por parte de los trabajadores y las trabajadoras. Nosotros vimos que en estos diez años, comparado con el 2001, tuvimos una mejora en cuanto al poder adquisitivo y generación de puestos de trabajos, sin embargo la dinámica después tendió a disminuir esas mejoras, a retrasarlas.
Hubo mejoras para algunos, a lo largo de estos años, por ejemplo, los empleados estatales, comparado con los industriales, no recuperaron su poder adquisitivo, sus salarios, su salario básico. Esto produce un desgaste que se combina con una devaluación y con una inflación en los primeros meses del año que genera una necesidad de salir a movilizar por parte de los trabajadores, a su vez el paro es convocado por tres centrales sindicales que son muy diferentes con las cuales nosotros tenemos diferencias y con las cuales compartimos poco.
Entonces se cruzan muchos debates, nosotros entendemos que este paro es una acción política pero eso no implica que hay que deslegitimarlo, ni que sea de un partido, sino que es una expresión de lucha de los trabajadores que tienen un reclamo justo y legítimo porque verdaderamente han perdido el poder adquisitivo. En algunos sectores molesta más que en otros. Hay molestia, calentura y enojo y hay que expresarlo, cada organización y cada actor lo expresa de la forma que le parece mejor.
RP.- Pareciera que a medida que se acrecienta el reclamo legítimo también se acrecientan las voces que catalogan estas medidas como desestabilizadoras.
El gobierno en los últimos meses ha hecho concesiones a grandes grupos económicos que durante estos diez años han acrecentado su poder y hay grupos que tiene mayores niveles de confrontación con el gobierno, la máxima expresión es el grupo Clarín que se quiere montar sobre reclamos legítimos y justos para tratar de desestabilizar, condicionar y demás.
Nuestra responsabilidad, la de los movimientos populares, es acompañar y poner esto por delante y evitar poner los reclamos en función de disputas entre los grandes grupos o disputas entre el gobierno y los grandes grupos económicos, y tenemos opinión e intentamos visibilizar y mostrar nuestra opinión para que este reclamo no sea utilizado a favor de intereses que no son los de los laburantes.
Se debatía el tema de los piquetes, las movilizaciones y es un tema de debate porque las conducciones, los que han acordado este paro no han acordado ningún acto, movilización, ni corte y las organizaciones populares decidimos salir a marchar a la calle, hacer piquetes, cortes y mostrar que dentro de este paro hay una diversidad, que hay actores que queremos poner el reclamo en la calle y discutir qué modelo de sindicalismo queremos y cuáles son los planteos de los laburantes en este día de paro.
RP.- ¿Estás al tanto del discurso que dio Bruera en la inauguración del período de sesiones enfocado hacia la seguridad, las obras?
Sí, la verdad que lo seguí en las redes sociales y en los medios. Hoy nosotros largamos un comunicado en donde somos críticos a esta medida un poco efectivista que tiende a hacer grandes anuncios como declarar la emergencia en seguridad porque nosotros entendemos que se debería declarar la emergencia de las políticas en seguridad en todo caso. Porque en la misma sintonía que hizo Scioli, Bruera se pone en una posición un tanto hipócrita donde plantea aumentar la dosis, profundizar las políticas que ya viene implementando como si fueran a traer soluciones mágicas al verdadero problema de la seguridad. Nosotros entendemos que hay un verdadero reclamo, que es justo y hay una problemática real pero aumentar la dosis de más cámaras, más policías no solucionan nada.
En La Plata Bruera declaró la emergencia pero hace aproximadamente un año que se empezó a invertir a destinar recursos, un ejemplo, en las patrulla de prevención municipal, a caminantes y eso sin duda que en el barrio donde hay un caminante o alguien que vigila, que se patrulla, puede hacer algún tipo de mejora pero no podemos pensar en una política de estado, integral y de largo plazo donde la solución sean más policías y más cámaras porque si no la solución en definitiva va a llegar el día que tengamos un policía y una cámara de seguridad en cada esquina y eso es insostenible desde cualquier punto de vista.
Además lo que planteó Bruera que a mí me pareció un tanto desatinado es decir que esta ciudad está perfectamente preparada para la llegada de la policía comunal, en primer lugar porque no creo que esa sea la solución porque ha demostrado su fracaso tanto en la política municipal, como la política que viene llevando Scioli hace siete años aproximadamente. Plantear que en la capital de la provincia de Buenos Aires la policía comunal va a ser la solución me parece que es un tanto hipócrita y distante de la realidad.
En ese sentido, nosotros decimos que hay discutir propuestas en términos estructurales, de fondo y con políticas de mediano plazo
RP.- Hay una arista en el problema de la inseguridad que es la droga, donde los propios vecinos señalan a la policía o creen que la policía sabe dónde se vende y dónde se distribuye.
Respecto del delito organizado en general creo que hay redes de complicidad con instituciones estatales y puntualmente con la policía, sin embargo hay una falta de apoyo a los policías que quieren combatir, avanzar con el crimen organizado, estructuralmente no se fomenta esa línea de acción.
Los anuncios de Scioli que plantean más policías en la calle se deberían pensar no de esa forma sino que se debería pensar en una policía más especializada que esté capacitada para combatir el crimen organizado. Hay un gran debate, que trasciende la provincia y tiene que ver a nivel nacional con crear una agencia que combata y enfrente al crimen organizado y al crimen puntualmente de la droga que es muy rentable. La verdad que estas redes de delito organizado profundizan la violencia, los crímenes violentos y los asesinatos.
El caso de Rosario es interesante porque se combina una ciudad muy desigual: un centro muy rico con características urbanas y una periferia marginal donde el crimen organizado crece al calor de la sub-urbanización y de ciertas condiciones de infraestructura y de la pobreza. Ahí hay un debate que el oficialismo provincial, incluso me animo a decir nacional, no quieren asumir porque hay redes de complicidad y entrecruzamiento con el estado, son poderes en sí mismo que hay que desterrar.

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