Corea del Norte confirmó ayer la destitución del tío del líder Kim Jong Un, considerado el segundo funcionario más poderoso del país, por “llevar una vida disoluta y depravada’’ y por señalamientos de corrupción, abuso de drogas y una larga lista de otras acciones “contra el Estado’’.
Algunos analistas perciben la purga como una señal de la creciente confianza de Kim Jong Un, pero asimismo existe temor en Seúl de que la destitución de una parte tan importante del gobierno del norte –visto por en el extranjero como el principal simpatizante de las reformas económicas al estilo chino– pueda crear una peligrosa inestabilidad o conlleve a un mal cálculo o a un ataque al vecino del sur.
Jang, que está casado con la tía de Kim Jong Un, Kim Kyong Hui, la hermana menor de Kim Jong Il, fue señalado por los medios estatales de “abuso de poder’’, de haberse “enfrascado en irregularidades y corrupción’’, y de consumir drogas y despilfarrar dinero en los casinos mientras era sometido a un tratamiento médico en una nación extranjera. El despacho también dijo que había tenido “relaciones indebidas con mujeres y que fue agasajado en salones privados de restaurantes de lujo’’.
“Afectado por el estilo de vida capitalista, Jang cometió irregularidades y corrupción y llevó una vida disoluta y depravada’’, indicó. No se pudieron confirmar independientemente las acusaciones contra Jang.
Comentá la nota