Un joven de 18 años resultó ayer herido en una pierna cuando era perseguido en un confuso operativo que hubo en un barrio del noreste de esta ciudad. La policía dicen que disparó contra un patrullero escapando en una motocicleta, luego de haber andado a los tiros en la vía pública con una pistola 9 milímetros y un abogado que medió para que pudiera salir del domicilio en el que se había ocultado y ser trasladado al hospital puso en duda esa versión.
Presuntamente desde un patrullero lo vieron, comenzaron a perseguirlo, ya en cercanías del barrio Don Bosco -con intenciones de detenerlo- lo hicieron caer de la moto, y dicen que fue en ese momento cuando cubrió su escapatoria efectuando disparos contra un patrullero y alcanzándose a ocultar en un domicilio de la calle Moreno Norte casi Saavedra, al que las autoridades después de rodearlo terminaron allanándolo, en busca del arma utilizada presuntamente por el joven.
Antes de que esto aconteciera la familia del muchacho convocó no lo solo a funcionarios y letrados de la Defensa Pública de los tribunales de la ciudad, sino también al abogado Abdón Manllauix, quien llegó de Rawson, ingresó a la vivienda que estaba rodeada por la policía y ofició de mediador para que el sospechoso pudiera ser trasladado al hospital.
Manllauix, posteriormente, hizo declaraciones periodísticas a Crónica y contó: “Mi intervención fue como mediador ya que estaba también interviniendo la Defensa Pública a la que habían llamado primero. La intención era en un primer momento brindarle asistencia médica a esta persona y posteriormente que sea entrevistada para conocer qué pasó”, dijo.
-¿Y él no le contó cómo había sido herido? Se le inquirió. “Lo estaban persiguiendo y con la puerta del móvil policial donde lo golpean cae de la moto en la esquina de la casa, sale corriendo y se mete a la vivienda”, narró. “Igual, hasta que no se vean las actuaciones es preferible hablar poco del hecho”, añadió. Aunque “si disparó contra un patrullero debe haber impactos de bala”, presumió y más adelante insistió: “No sabemos realmente si disparó o no disparó. Debe haber testigos también, no solo los dichos de la policía. Si no nos acostumbremos a que lo que dice la policía es palabra santa y esto no es así; si realmente esto sucedió debe haber testigos por todos lados…”, reiteró Manllauix.
“Le tiraron cuando iba huyendo”
Se le acotó entonces al letrado que los vecinos que fueron entrevistados por este diario comentaron que habían escuchado algunas detonaciones, y el abogado contestó: “Cuando estaba huyendo le tiraron a ese chico. Una cosa es un tiroteo y otra que le disparen cuando va escapando; son dos cosas distintas”, aclaró y explicó: “Tiroteo es cuando hay respuesta de balas y creo que acá no existió para nada. Si hay que justificar abusos empezamos por todos lados, pero si esto es lo que va a decir la policía va a tener que probarlo realmente: “Tiré porque me tiraron”, y al final no se encuentra nada después; hay que tener mucho cuidado”, advirtió el abogado.
Casi llegando a la finalización de su diálogo con Crónica se le consultó si el joven tenía alguna perforación en la pierna o un traumatismo y Manllauix dijo: “Sinceramente, no le revisé el pie porque no soy médico”. Y después se le apuntó: -Lo que nos llamó la atención es que no había ningún fiscal en el lugar del procedimiento y sí había muchos funcionarios de la Defensa Pública. “No sé por qué, dado que sería fantástico que los fiscales empiecen a ir a los lugares de los hechos; se solucionarían muchos problemas”, opinó.
“Estarían ahí, mirarían a quién pueden entrevistar. Quiénes pueden servir de testigos. Son todas situaciones que el fiscal desaprovecha en la investigación de un caso que después tiene que probar en un juicio”, sostuvo.
“Intoxicado y muy excitado”
Para la policía el jovencito debería ser imputado del delito de “abuso de arma”, estaba intoxicado (con alguna droga), les llamó la atención el estado de excitación en el que se encontraba y se comportó con mucha violencia. Y creen que el arma con la que dicen que disparó contra un patrullero “era una pistola 9 milímetros”.
El comisario Carlos Barrientos –jefe de la Comisaría que intervino en el lugar- respaldando esta versión afirmó en declaraciones periodísticas a este diario que tiró al menos dos balazos contra el móvil policial.
Barrientos, en su relató de los hechos, indicó que “los efectivos policiales repelieron la agresión y provocaron la huida de esta persona que se monta en la motocicleta y huye hacia el oeste, desde el barrio Luz y Fuerza hacia el San Martín, y en circunstancias de que era perseguido cae de la moto, la deja abandonada y corriendo a media cuadra se introduce a una vivienda, que fue rodeada por efectivos policiales, se diligenció un allanamiento en ese lugar que -lamentablemente- da resultado negativo”.
Más tarde negó que la lesión que tenía el joven haya sido de un balazo. El cree que “es un pequeño raspón y un golpe que pueden ser producto de cuando se cayó de la moto o al ingresar al domicilio (en el que se ocultó), porque entró con puerta y todo”, aclaró.
-En el lugar sin embargo, incluso el abogado Manllauix que estuvo allí, se daba cuenta de que el chico había sido alcanzado por una bala de goma. Se le apuntó a Barrientos, a lo que el comisario respondió: “Sí. Tengo conocimiento de esa versión pero el personal policial que intervino en primera instancia no estaba utilizando escopetas antitumulto o las que comúnmente disparan cartuchos de goma, estaban usando munición letal”, clarificó.
Al consultársele por el perfil del muchacho contó que “nos llama la atención que se trata de una persona que no ha estado detenida y el estado de excitación en el que se encontraba al momento de que el personal policial rodeó la casa e intentó dialogar con él, en primera instancia”.
Subrayó que era alguien “que estaba totalmente fuera de sí”, y al preguntársele si se encontraba bajo los efectos de alguna droga contestó: “No lo puedo precisar, pero tenía un comportamiento anormal”.
Finalmente, afirmó que el joven tras ser curado en el hospital recobró la libertad, que ellos seguirán trabajando en la investigación del caso para probar que disparó contra la policía y que andaba armado con una pistola 9 milímetros.
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