Pese al viento, treinta murgas y comparsas deleitaron a cientos de vecinos de Zapala en el iniciode la 13ª edición del corso de la ciudad. Más de 800 personas participaron del desfile.
Bailarinas, batucadas, malabaristas, payasos y bellas reinas lucieron todo su glamour en la 13ª Edición del Corso de la ciudad. A pesar del viento, la noche se vistió de fiesta para que el carnaval y la zamba brasilera fueran los protagonistas.
Anoche, pasadas las 21, cada elenco recorrió el corsódromo luciendo un colorido vestuario. Todos los años, cada grupo renueva colores, ritmos, danzas y postulantes a reinas. La comunidad de Zapala acompañó con aplausos el recorrido de los más de ochocientos participantes que se convocaron en el centro de la provincia.
Con la presencia de las bandas locales Jacksstens (rock), Dani Mansilla (rock folk) y Bajo Cero (rock) en la apertura y el clásico giro de las murgas y comparsas se desarrolló la segunda noche del Gran Corso Zapalino. El cierre estuvo a cargo de la banda Nómade (rock) y La Brea (cuarteto).
Recorrido
Fueron doce los elencos que llegaron de diferentes lugares de la provincia para participar del Corso Patagónico más importante y otro número similar presentó esta ciudad.
Daniel Giménez, integrante y organizador de Elencos Unidos, confirmó la presencia de unas quinientas personas de otras localidades para participar del desfile. “Cerca de mil personas desfilan por el corsódromo. Alrededor de quinientas vinieron de afuera. En esta oportunidad hay varios elencos nuevos de pequeños pueblos de la provincia que vinieron a quedarse durante dos noches (viernes y sábado)”, dijo.
Giménez también agradeció a la comunidad de Zapala por la participación y apoyo que tuvo el espectáculo durante la primera noche. Es que el viento y la tierra llegaron temprano a la cita, pero no lograron empañar el espectáculo que dio la banda oriunda de Avellaneda, La Mancha de Rolando. El grupo de “Arde la ciudad” y “Calavera” hizo vibrar a los espectadores del centro de la provincia en la 13ª Edición del Corso zapalino. Abrieron la exitosa noche tocando “Calavera”, hicieron un recorrido musical por la historia de la banda y construyeron un vínculo con los espectadores. El escenario fue instalado al aire libre de espalda a la cordillera neuquina y contagió a los miles de jóvenes que corearon sus conocidas letras.
El espectáculo contó con la presencia de la intendente de la localidad, Soledad Martínez.
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