Largo debate para salvar un concurso

Había tres pedidos de nulidad del proceso de selección del secretario permanente del CAM.
Un largo debate demandó el miércoles la explicitación de las razones por las cuales el Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) debía rechazar los planteos de tres postulantes, tras la polémica en torno de quien había resultado electo secretario del cuerpo, el abogado Pablo Martín Mercado.

La decisión que adoptara el CAM (sobre las presentaciones) era fundamental para la suerte del concurso, dado que uno de los aspirantes, Arturo Miguel Luis Ponsati, había solicitado que el proceso de selección fuera declarado nulo. Esto, debido a que, tras la designación, se conoció que Mercado había omitido en su currículo la mención de los cargos en la gestión pública que lo vinculaban a la vicepresidenta del órgano, la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse. Por eso, Ponsati argumentó que "un manto de sospecha sobre la imparcialidad" y la transparencia afectaba al concurso.

Convencido de que el concurso no debía caer y de que había que seguir adelante teniendo en cuenta que Mercado ya había dado un paso al costado, el titular del CAM, Antonio Gandur, asistió a la sesión con tres proyectos de acuerdo para que fueran rechazados -por ser considerados inadmisibles- los recursos interpuestos por Ponsati, Adriana Altube y Paul Hofer.

Los consejeros coincidieron en que había que rechazar la recusación que contra ellos había formulado Ponsati. E insistieron en que, al momento de inscribirse, los concursantes se habían comprometido a someterse a los instructivos fijados para el concurso que establecían la irrecurribilidad de las decisiones del CAM. Por aplicación de la teoría de los actos propios -concluyeron-, los aspirantes no podían desconocer aquello a lo que se habían obligado.

Al mismo tiempo, también hubo consenso en que, dada la trascendencia pública que había asumido la cuestión, era necesario -hasta por razones didácticas o para responder a las expectativas sociales- abundar y refutar los argumentos que había planteado Ponsati. Entonces surgieron las discusiones.

Augusto Avila, representante suplente de los magistrados de la capital, advirtió que la resolución no debía mostrar enojos. Marcelo Fajre, consejero por los abogados de la capital, replicó que no era una cuestión de adjetivos ni de sacar párrafos, como si se tratara de un collage. Esto, porque a los letrados les preocupaba que, en ciertas oraciones, se deslizaba que lo de Mercado había sido una mera omisión de "cargos laborales". "Si quieren ponemos que fue un falta grave", retrucó Gandur. Pero Antonio Bustamante y el propio Eudoro Albo, consejeros titulares por los abogados y por los magistrados, respectivamente, además de Avila, advirtieron que no había que entrar en la consideración del fondo de la cuestión (vinculada a Mercado).

Estuvieron al borde de someter el tema a una votación. Los abogados casi quedaron en soledad al defender la postura de que se postergara la redacción (y tratamiento) de la parte atinente a los "considerandos". Finalmente se decidió aprobar en general, con correcciones, la propuesta de Gandur; y se pautó que quienes pretendían agregar algo podían hacerlo según su propio voto. En cambio, casi no generó discusiones el rechazo de los planteos de Altube y de Hofer, relacionados con los puntajes que les asignaron en el concurso.

Como el proceso quedó en pie y Mercado había rechazado el cargo, se designó como secretaria del CAM a María Sofía Nacul, segunda en el orden de mérito.

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