En las naftas algunas estaciones de servicio racionalizaron la venta para poder cargar a más clientes y solo expendían hasta $100. Las de bandera blanca son las que están más desabastecidas.
El escenario que se vivió en la última semana del mes pasado cuando se hizo crítica la escasez de naftas volvió a configurarse ayer. Varias estaciones de servicio recibieron un fuerte impacto de la demanda que llevó a que tuvieran que fraccionar las ventas.
Cabe destacar que desde hace unos meses las expendedoras vienen denunciando a través de la cámara que las agrupa, la reducción que tuvieron en el cupo de combustibles que les envían las petroleras.
No obstante, ayer, la situación más grave la vivieron quienes intentaron cargar GNC. Desde las 10 de la mañana hasta las primeras horas de la tarde, las expendedoras tuvieron una baja de presión que obedeció a la decisión de la empresa distribuidora de privilegiar el envío de gas hacia los domicilios particulares. Hasta entonces, la carga de los automóviles se hizo en forma lenta y fue cuando se comenzaron a formar las largas colas.
Pero el faltante se agudizó aún más en horas de la tarde-noche cuando la empresa distribuidora les comunicó a las estaciones de servicio que debían dejar de despachar GNC por un descenso aún mayor en la presión de gas existente, situación que directamente motivó que aquellas que solo expenden este producto, cerraran las playas y colgaran las mangueras de los surtidores.
Este hecho generó el enojo de los propietarios de vehículos particulares pero originó un sentimiento de furia entre los remiseros. Esto fue así porque es la segunda vez en menos de un mes en la que deben resignar horas del alquiler que pagan por sus vehículos para poder cargar GNC.
Anoche, Miguel Olivera, propietario de un remis que esperaba en la cola de casi 20 autos que se había formado en la esquina de Roca y Rivadavia para cargar GNC, dijo que “así el trabajo no nos rinde porque al haber poca presión en vez de cargar dos veces en un turno de 12 horas, hay que cargar 4 ó 5 veces porque no se alcanza a llenar el tanque, eso nos lleva a esperar una hora por cada carga con la consiguiente pérdida de tiempo y de recaudación por menor cantidad de viajes”, señaló.
Otro colega de Olivera que estaba en la misma fila, Carlos Juárez, dijo que “se pierde mucho tiempo en la carga y capaz que con lo que se alcanza a cargar se pueda andar media hora o una hora a lo sumo y después hay que volver. Se pierde mucho tiempo”, señaló.
Aún más fuerte era el enojo de Marina, -quien no quiso revelar su apellido- y aguardaba que le llegara el turno para cargar. Su preocupación y su furia era mayor porque intentaba llenar el tanque para regresar a Tucumán, desde donde había llegado en la mañana. “No puede ser que nos suceda esto, es una vergüenza, no habría que esperar tanto tiempo para poder completar una carga”, indicó.
Pero el problema en los remises se extendió también a sus usuarios. De hecho, ayer pedir un auto de alquiler a una de las empresas del sector, implicaba recibir como respuesta que “el tiempo de demora para responder al pedido es de 15 a 20 minutos”, según respondió Miguel uno de los operadores de una empresa de la zona sur a este diario.
Si bien no hubo declaraciones oficiales, fuentes de Gasnor señalaron que el faltante de GNC obedeció a que “hubo una baja de presión que obligó a derivar todo el gas hacia los domicilios particulares como suele suceder cada vez que se produce una situación así. Pero estimamos que hasta esta noche, o a lo sumo mañana –por hoy-, la situación para la carga de GNC se va a normalizar”.
En cambio, otra fue la versión que indicaron desde las estaciones de servicio. Jorge Saad, secretario de la Cámara de Expendedores local (Cepase) indicó que el faltante de GNC obedeció a que “se ha roto un compresor de Gasnor y por eso baja la presión, a las estaciones nos han pedido que no comprimamos gas, que no despachemos para no dejar sin gas a los domicilios hasta que se normalice la situación que estiman puede ser mañana (por hoy)”.
Ratificó que en la misma situación están todas las estaciones de servicio de la Capital, La Banda, Las Termas, Frías y Fernández.
Respecto de la situación en que se encuentra el abastecimiento del resto de los combustibles líquidos como naftas y gasoil, dijo que “hay faltantes que son puntuales, las que más lo están padeciendo son las estaciones de servicio blancas, pero para el resto la demanda está superando la entrega por cupos que realizan las petroleras”.
A nivel nacional, ayer también se registraron faltantes de naftas en Rosario, Pergamino, Chaco, Corrientes, Mendoza, Tucumán, Buenos Aires y en la Capital Federal.
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