Hubo demoras de hasta más de tres horas y fuertes quejas de los ancianos. A todo eso se sumó la alta temperatura reinante en el mediodía de ayer.
Bajo un sol radiante que por momentos se tornaba difícil de soportar, cientos de jubilados sobrellevaron como pudieron las demoras para hacerse del haber mensual, el medio aguinaldo y el subsidio por única vez implementado por el Gobierno nacional.
Los bancos acusaron el efecto del pago adelantado y el plus. Hubo demoras que sobrepasaron las tres horas, y se sintieron sobre todo en las primeras horas de la mañana, cuando los jubilados debieron esperar en la vereda y la calle.
El origen de la situación fue que, en un mismo día, cobraron ancianos con dos terminaciones de DNI distintas. Así, el pago les correspondía a aquellos con terminaciones 1 y 2. Lo normal es que se haga de a una por vez. Pero ayer fueron juntas para ganar tiempo, y que todos los jubilados lleguen a cobrar su haber antes del 24 de diciembre. Por otro lado, también complicó el hecho de que la jubilación y el medio aguinaldo se perciben por un lado, mientras que el plus se hace por separado. Con esto, el tiempo normal de tramitación se duplicó.
En una sucursal del Banco Nación ubicada en Independencia y Saavedra, la fila superaba la media cuadra. "Hace tres horas que con mi mujer estamos esperando para cobrar. Es una vergüenza, pero no queda otra que tener paciencia", dijo el jubilado Omar Carozza.
Mientras aguardada en la cola para ingresar a la entidad, Ana María Ferreira se mostró indignada por la espera. "Desde las 10 de la mañana que estoy esperando, hace más de dos horas. Hay abuelos que no pueden mantenerse en pie, es un maltrato increíble", opinó. A su lado, Analía López tampoco ocultó su malestar: "Vine a hacer la fila en reemplazo de mi mamá porque ella no puede estar parada tanto tiempo. La desorganización del banco es total".
En el medio de la cola, los jubilados María Sambartolomeo y Víctor Benedetti dijeron que ayer fue la primera vez que tuvieron que soportar una demora tan prolongada. "Me duelen las piernas", se quejó la anciana. El malhumor era generalizado
Comentá la nota