En su estadio, el Granate comenzó el año con el pie derecho. Goleó por 4-0 a Colón de Santa Fe, con una muy buena tarea de todas sus líneas, y se retiró ovacionado por su público. Guillermo Barros Schelotto se mostró muy conforme con el rendimiento de sus dirigidos. Víctor Ayala, Silvio Romero, Ismael Blanco e Mariano Regueiro, los goles.
Con varios jugadores en un altísimo nivel (Silvio Romero, Víctor Ayala, Mario Regueiro), el Granate comenzó de muy buena manera. A partir del primer gol, los del Sur dominaron todas las acciones.
A los 20 minutos de la primera etapa, el paraguayo Ayala, habitual volante central, llegó como 9, libre de marcas, y estampó la apertura de la pizarra, en una buena jugada grupal.
Antes de la finalización del primer período, Romero metió el segundo, con un remate cruzado, tras pase de Maximiliano Velázquez. La distancia establecía una justa diferencia entre lo que habían producido uno y otro en esa etapa. Pero si en el comienzo el dominio había sido ostensible, en la segunda parte, directamente, Lanús ofreció un fabuloso concierto de cómo jugar sin miedos y aniquilar a su adversario.
En una perfecta maniobra colectiva, contraataque de manual tras un tiro de esquina del Sabalero, los conducidos por Barros Schelotto cantaron el tercero a los 15 minutos, con la rúbrica de Ismael Blanco, el goleador que llegó desde Alemania y se convirtió en imprescindible refuerzo. Por su pasado en el equipo de Santa Fe, no lo gritó.
A los 30 anotó Regueiro para sentenciar el 4-0 final. Inclusive, los del mellizo Barros Schelotto pudieron haber aumentado las cifras con un tiro libre de Velázquez que se estrelló en el travesaño. Así, con un rendimiento superlativo, quizás el mejor de los 20 equipos que intervinieron en esta primera fecha del torneo local, Lanús sustenta sus pretensiones de pelear hasta el final, agregándole a una base sólida que arrastraba desde el Inicial las contribuciones que pueden aportar el citado Blanco y Cristian Chávez, el ex volante de Boca Juniors que hoy jugó los últimos 10 minutos.
Por el contrario, Colón mostró una faceta diferente. Liviano en los distintos sectores del campo de juego, el conjunto de Roberto Sensini se vio perjudicado por las ausencias de los zagueros Mauricio Romero y Maximiliano Pellegrino (amaneció con un malestar estomacal y quedó descartado). Pero, además, los santafesinos estuvieron lejos de exhibir un nivel compacto y fueron vulnerados cada vez que el Grana se lo propuso.

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