El equipo de Silvio Santander maniató a Peñarol en el Polideportivo, lo venció por 79-73 en tiempo suplementario y lo dejó contra las cuerdas en la serie de semifinales de LNB, llave que gana por 2 partidos contra 1. El viernes es el cuarto cruce y de haber un quinto será en Lanús
Resultó incómodo el inicio para Peñarol. Lanús impuso su ritmo de posesiones largas y controló la ofensiva marplatense con una defensa que tuvo a Robert Battle como estandarte, siempre imponente en el centro de la pintura, astuto para negar espacios y ayudar a sus compañeros. Le costó mover la bola al local y encontrar tiros abiertos para abrir el cerrojo “Granate”, por eso sólo respondió con la individual de Campazzo (8). El elenco de Santander se sintió a gusto con el trámite, repartió el goleo, llegó a tomar 6 de distancia (19-13) y ganó el primer cuarto 21-16.
El desarrollo se mantuvo cerrado en el segundo parcial. Lanús, que se mantuvo dominador con el ingreso de Giorgi (tomó 5 rebotes), pasó a una zona 2-3 que desafió la puntería exterior de Peñarol. Le costó al “Milrayitas” encontrar la medida de su tiro hasta que “Lata” Ibarra y Mata rompieron la sequía. Pero los triples fueron suficientes para cambiar el ritmo del juego (el local repartió sólo 2 asistencias) y Lanús se fue al frente al descanso (32-30).
Parecía oscurecerse aún más el panorama de Peñarol en la reanudación, cuando Lanús tomó máxima ventaja (40-33) y Leiva acumuló su cuarta falta personal. Pero el cachetazo despertó al tricampeón, que de inmediato estableció un parcial de 10 a 0 con triples de Safar y Mata para pasar al frente por primera vez en la noche (43-40). Pareció enojarse el “Milrayitas”, que endureció su defensa, corrió la cancha y alimentó a Tischer para pasar a dominar el juego y cerrar el tercer cuarto ganando 49 a 45.
No obstante, la reacción del elenco marplatense no alcanzó para quebrar a un rival muy aplicado a su libreto defensivo y encomendado a un Battle gigantesco, muy bien asistido por Laprovíttola. La salida de Tischer por faltas fue el primer golpe que debió soportar Peñarol y todo se terminó de complicar cuando Campazzo llegó al límite de infracciones en un contexto de final cerrado. Y pese a que Mata tuvo la última bola para desempatar, el elenco marplatense no pudo evitar el suplementario (65-65).
La falta de personal le jugó una mala pasada al “Milrayitas” en el alargue. Y Lanús, con la conexión Laprovíttola - Battle, terminó inclinando la balanza a su favor.
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