La diputada bonaerense por la Coalición Cívica descartó que haya participado en el pedido de sanción a los concejales Mariano Amore y Pedro Gómez por haber votado a favor del presupuesto local, a pesar de que ambos ediles habían afirmado que todo respondía a “una maniobra política” de la legisladora.
La diputada provincial de la Coalición Cívica Natalia Gradaschi le bajó el tono a la interna partidaria que se suscitó a raíz de las duras acusaciones efectuadas por el concejal de Lanús Mariano Amore, -quien había atribuido a la legisladora proponer una sanción en su contra por votar afirmativamente el presupuesto- y negó que tenga cualquier tipo de responsabilidad de la medida. De todos modos, volvió a criticar la actuación del edil por su respaldo al presupuesto municipal.
El pedido de sanción fue hecho por el concejal de Florencio Varela Jorge Arellano, quien integra la fracción interna liderada por la legisladora bonaerense, y a quien el edil lanusense le atribuyó la responsabilidad de la denuncia -que incluye tanto a él como a su compañero de bloque Pedro Gómez- y a la que definió como “una maniobra política”.
En ese contexto, Gradaschi le indicó a Info Región que “trasladar el pedido de sanción a que se trata de una interna partidaria es un despropósito”, y agregó que el tema “tomó una sobredimensión que no la tiene”.
“Es como cuando la gente cruza el semáforo en rojo y se justifica de cualquier manera”, ejemplificó la diputada sobre la conducta de Amore, y agregó: “No es una presentación que hice yo, sino Arellano, por lo que esa actitud subestima al delegado”.
“Yo respeto los espacios institucionales del partido y estoy de acuerdo con que se pueda discutir en la mesa provincial, que es el espacio de conducción política del partido en Buenos Aires, ya que enriquece al partido porque puede haber nuevas visiones”, declaró sobre la posibilidad de rendición de cuentas por parte de los militantes y funcionarios locales.
Amore aclaró que en ninguna parte las bases y los fundamentos de su partido prevén que se lleven a cabo sanciones a quienes tomen alguna postura como la que él y Gómez tomaron, y que se trata de “lineamientos políticos”. Además, recordó que Gradaschi también había votado a favor del presupuesto del intendente Darío Díaz Pérez en 2008, cuando se desempeñaba como concejal.
En ese caso, la diputada bonaerense se justificó explicando que “no tiene nada que ver una cosa con la otra”, debido a que “el planteo del edil tiene que ver con votar un presupuesto con facultades delegadas al Ejecutivo”, según entiende sobre la partida presupuestaria en cuestión.
“En 2007 primero frenamos el presupuesto de (el entonces intendente de Lanús) Manuel Quindimil. El había presentado un proyecto en tiempo y forma pero debía ser ejecutado por la nueva gestión, por lo que la oposición planteó que no se podía votar la partida presupuestaria en ese contexto, por lo que fue retirado y luego modificado”, recordó la legisladora.
Sobre ese punto, agregó que el presupuesto en ese momento fue votado “a excepción de la delegación de facultades” y subrayó que ahora lo que se cuestiona es que se levantó la mano junto al oficialismo por un proyecto que prevé “reasignación de partidas a discreción y sin necesidad de que pase por el Deliberante”.
“Se pueden tener diferencias y discutir las decisiones pero con instrumentos propios y en base a las acciones que uno hace y no ir para atrás y buscar lo que otro hizo porque, además, se trata de confundir”, reflexionó la diputada.
De cara a 2011 y a poco del lanzamiento como candidata de la líder política de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, Gradaschi se mostró confiada en que su partido pueda conseguir una buena elección como las de 2007, cuando terminó como segunda fuerza a nivel nacional. “Se va perfilando la priorización de los principios e ideología del partido, por lo que pensamos llegar fuertes”, apuntó.
Sobre la salida de la CC del Acuerdo Cívico y Social, donde formaban una alianza junto a la Unión Cívica Radical, el Socialismo y el GEN, la legisladora se limitó a decir: “Hemos hecho diferentes alianzas electorales y no tuvimos miedo en desarmarlas cuando vimos que no había coincidencias en la forma de conducción”.


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