"Estamos conformes en cómo ha trabajado el grupo", dijo el entrenador de Roca.
"Ese día nos fuimos todos preocupados. Y duró hasta el 0-1 con Independiente en Río Colorado a la fecha siguiente. Pero fue un click. A partir del segundo tiempo de ese partido la cosa cambió para siempre, empezó a aparecer el equipo en todos los sentidos. No sólo en lo futbolístico sino que también afloró la madurez que había adquirido el grupo en todo este tiempo", afirma el Coco sobre sus 'players', que están invictos bajo su mando y sólo una victoria los separa de la segunda ronda del campeonato.
Si el Depo logra vencer a Independiente (RC) el sábado en el Maiolino (18:30) se transformará en el primer equipo del país en clasificar, a falta de seis jornadas para el cierre de la fase regular. El Naranja (48 puntos) le lleva 16 a su escolta Patagones y 20 a los terceros que son Independiente (N) y Sol de Mayo.
"El sábado tenemos una linda posibilidad de llegar al primer objetivo que nos planteamos, que era clasificar a la siguiente ronda. Estamos muy conformes en cómo ha trabajado el grupo", dice el entrenador.
–Obligado o no, pudiste cumplir una de tus premisas que era la de darle minutos a varios chicos del club. Con una clasificación anticipada se te abre un banco de pruebas interesante.
–La idea era llevarlos de a poco o con más tranquilidad, pero algunos tuvieron que madurar de golpe. Son las obligaciones de contar con un plantel reducido. Pero en el día a día, en cada una de las prácticas, a nosotros nos dio tranquilidad ver que estaban con muchas ganas de jugar, de formar parte de este grupo. Se han ganado un lugar y hoy tenemos chicos de 16, 17, 18 años jugando el Argentino B y la verdad que a mí me pone muy orgulloso.
–A fines del 2012, cuando los dirigentes te dijeron que ibas a ser el reemplazante de Pancaldo, ¿qué fue lo que primero se te cruzó por la cabeza?
–Lo que primero sentí fue satisfacción. Ricardo pidió que yo me quedara, y después fueron los directivos quienes accedieron. Me sentí respaldado, pero sabía además que agarraba un fierrito caliente porque tenía la responsabilidad de mantener en lo más alto a un equipo que ya estaba ahí. Y no con el mismo plantel porque para encarar este año se bajaron muchos jugadores. Lo principal era tratar de reemplazar a la gente que ya no está y creo que lo hicimos muy bien. El panorama pintaba complicado, pero pudimos resolverlo. Hoy estoy más que contento poder haber asumido esta responsabilidad.
Comentá la nota