Unas 9 mil personas pasaron este año por la reserva natural sancarlina, ubicada a 200 kilómetros de la Capital. Las nevadas tardías hicieron que se retrasara la apertura oficial de la temporada.
Al término del fin de Semana Santa, quedó oficialmente cerrada la temporada de accesos a la reserva natural Laguna del Diamante, ubicada al sudoeste de la villa cabecera de San Carlos.
Como cada año, miles de turistas de Mendoza, el país y el extranjero llegaron hasta este paraíso montañoso, pero las condiciones climáticas hicieron que esta vez las visitas fueran menos que el año anterior, en el que se contó a más de 10.000 personas. Las cifras oficiales de esta temporada hablan de 8.560 turistas registrados, por lo que sería poco más de mil menos respecto del año pasado.
Si bien cada temporada se inicia a mediados de diciembre, en 2012 las nevadas tardías retrasaron la apertura oficial y luego de varias suspensiones, finalmente, produjo el 29 de ese mes.
El 11 de enero el deshielo hizo desbordar el arroyo Paramillo ubicado cerca de Las Vegas del Yaucha. La crecida provocó el arrastre de cuatro caños de drenaje de un puente, situación que mantuvo cortado el camino durante unas jornadas.
Por otra parte, según informó el responsable del área de Medioambiente de la Comuna sancarlina, Carlos Arriagada, camiones recolectores del municipio bajaron tres cargas de basura generada por los turistas en la reserva, es decir que en total se contó unos 15.000 kilos de residuos.
A cada grupo de personas que suben a la laguna se les entregan en el puesto Alvarado bolsas para que guarden los residuos que generan durante su estadía, las que deben entregar en ese lugar una vez concluida la visita.
Congelada en invierno
Este año el ingreso a la reserva tuvo un costo de $30 por persona por día, mientras que el permiso de pesca fue de $40 por persona por día.
El sinuoso trayecto que lleva hasta el diamante turístico sancarlino invita al visitante a recorrer desde la Ruta Provincial 101, por el puesto Alvarado, Cruz Casa de Piedra, Vegas de los Avestruces, Vegas del Yaucha hasta Pampa de los Paramillos y Pampa de la Laguna, donde se ubican las lagunas Barrosa y Diamante.
Declarada Área Natural Protegida provincial en 1995, la Laguna del Diamante está situada a unos 200 kilómetros al sudoeste de la capital mendocina.
Posee más de 13.000 hectáreas y protege una zona enmarcada en los Andes Centrales, que comprende el volcán Maipo –límite geográfico natural con la vecina República de Chile– y el espejo de agua propiamente dicho, uno de los reservorios de agua dulce más importantes de la provincia.
La laguna, que durante el invierno permanece congelada, posee una superficie de 1.400ha, tiene una profundidad máxima de 70m y una media de 38,6m. La capacidad del reservorio natural de agua dulce se calcula en 517.200.000m3.
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