La reserva ecológica que por necesidad ante el calor agobiante se transforma en balneario hasta hoy no habilitado, recibió este fin de semana a numerosos visitantes los que buscaron alivio a la jornada de intenso calor que azotó a todo el país y que en sectores se aplacó con la tormenta y lluvia, que en Formosa no apareció hasta ayer lunes.
Bombas
Todavía no se hizo el vallado contra las pirañas, ni se tiraron las bombas especiales para ahuyentarlas, pero la gente en descuido de las guardias se tira al agua sin medir las consecuencias del terrible flagelo de las pirañas que quien lo sufrió, se lamenta no haber tomado los recaudos que los agentes del orden continuamente dan a los que llegan al lugar, resultando un poco difícil su tarea, porque la gente se siente sin libertad cuando son indagados por si se tienen las bebidas alcohólicas, sin hacer distinción entre jóvenes y adultos, y cuando advierten sobre las voraces pirañas que por allí resulta molesto algo que es obvio pero evidentemente a la hora de socorrer a quien perdió parte de un miembro por la mordida, se toma conciencia del porqué de las advertencias.
Accionar
Cuando el calor cunde no hay miedo a su accionar, la gente en un descuido ya está en el agua, y hay gente que limpia sus vehículos utilizando en algunos, casos detergentes que caen al río y los que saben de las consecuencias dañinas de ello sobre los peces y todo ser vivo del agua se dan cuenta que aun los formoseños no tomamos conciencia del tema ambiental, del impacto de cada una de nuestras acciones en contra de lo natural.
Pero es la diversión, el desenchufarse, lo que lleva a limpiar el auto o permitir que algún perro o mascota entre al agua sin que esto, debiera hacerse, pero es evidente que a veces la "vista gorda" o al ser inadvertidos rompemos la regla inocentemente o no , lo cierto es que el perjuicio está latente.
Falta de balnearios
Pero una vez más Laguna Oca es la panacea a una enfermedad de los formoseños que ya es legendaria; la falta de balnearios adecuados y a ello coadyuva un río rebelde que rompe todas las reglas de prevención, y a esto, que dirán los especialistas? Nosotros no lo somos pero el impacto ambiental es una realidad, desechos de los visitantes, papeles, envoltorios de galletitas, botellas, vasos, hasta cuchillos olvidados en la orilla y dentro del río.
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