El lago necesitará más de 2 años para recuperar su fauna si se frena la contaminación

En la reunión, Santiago exigirá a Tucumán que vigile a los ingenios que todavía acumulan vinaza, ante el temor de nuevos vuelcos.
El último desastre ecológico en la cuenca Salí-Dulce, cuando murieron 30 toneladas de peces a causa de un vuelco masivo de vinaza y que aparecieron a lo largo de las costas del embalse Río Hondo, dejó en estado crítico a la fauna ictícola. La mayoría de los animales muertos eran hembras que estaban por desovar en ríos tucumanos y la reproducción de las nuevas generaciones se verá afectada, según los informes que realizaron técnicos del Comité de Cuenca.

Ante este panorama sombrío, para el director de Medio Ambiente de la provincia, Juan Carlos Targa, si se dejara de contaminar y comenzara a ingresar buena calidad de agua al lago del embalse, en dos años se recompondría el ecosistema y con ello la población de peces. Precisamente, la cuantificación del daño producido a la fauna ictícola será uno de los tópicos que formarán parte de la agenda de discusión en la reunión que mantendrán la Comisión Técnica del Comité de Cuenca el próximo martes y miércoles, en la sede permanente ubicada en la capital de Santiago del Estero.

Además de las provincias y los representantes de los órganos nacionales que suelen participar de estos encuentros, se espera la presencia del subsecretario de Ambiente de la Nación, Armando Gandía, quien días atrás encabezó los controles a los ingenios con destilerías y en tributarios, tras el episodio de la mortandad.

“Ha muerto una importante cantidad de reproductores, realmente es muy difícil cuantificar el daño, pero si tuviéramos a partir de ahora una buena calidad de agua por uno o dos años, creo que casi no se notaría el impacto en la fauna”, sostuvo Targa, pero insistió “tiene que ser que a partir de ahora que tengamos agua de buena calidad”. Remarcó que eso implicará que los ingenios dejen de arrojar sus desechos a los cursos de agua que alimentan al embalse, aunque dijo que no es la única contaminación que tiene sus efectos nocivos sobre el ecosistema. “Una vez que se solucione esto, tenemos que seguir luchando para que otras industrias, más los líquidos cloacales de Tucumán, dejen de llegar al embalse”, apuntó. Targa recordó que una de las medidas para recuperar la población es el proyecto de construcción del centro de piscicultura, para hacer reproducción y resiembra en el lago.

Peligro latente

Otro de los temas que se analizarán en la reunión y que fue puesto en el tapete por el defensor del Pueblo, Martín Díaz Achával, es la vinaza acumulada en varios ingenios. En ese sentido, Santiago pedirá a Tucumán que tome todos los recaudos para evitar nuevos vuelcos que generen desastres ecológicos. “Santiago pedirá que se de a conocer cómo se van a monitoreará esos ingenios, vamos a ver que esa vinaza tenga una adecuada disposición final y que no sea vertida a los ríos”, dijo Targa.

Sostuvo que una de las medidas que podría solicitarse a los ingenios es que presenten una declaración jurada donde se asiente dónde disponen la vinaza, para que el Comité vaya a monitorear esos lugares de disposición. El funcionario señaló que es muy difícil establecer una guardia permanente en los sitios donde están acumulados millones de litro de vinaza, desecho que se genera en la elaboración de bioetanol a partir de la caña de azúcar.

Finalmente, indicó que otro de los temas que se evaluarán, es el convenio que firmaron los diez ingenios con destilería y el gobierno de Tucumán, donde se comprometen a realizar las inversiones para que a partir de 2012 haya vinaza y ceniza cero. En ese documento también se estipulan duras sanciones para los que incumplen y Santiago exige que la Sayds sea la garante y que tenga el poder de sancionar. l

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