El lago San Miguel recupera el agua, pero no pierde la basura ni el mal aspecto

El lago San Miguel recupera el agua, pero no pierde la basura ni el mal aspecto

Una falla en la bomba lo había dejado sin suministro. Superado el contratiempo, ahora es la basura y el vandalismo los que afean el paseo.

Una pareja de jóvenes pasea bajo el sol del martes por las desaliñadas caminerías del Lago San Miguel, en el Parque 9 de Julio. Se detiene por un momento y busca qué contemplar, busca algo bello entre el barro verde, el musgo, las botellas plásticas que flotan como peces muertos, bolsas de comida y... opta por seguir camino. No ha pasado más de dos minutos mirando el lamentable paisaje. No hay romanticismo en el lago inaugurado en 1961.

En los primeros días de septiembre el espejo de agua del principal paseo de la ciudad dejó de recibir el preciado suministro debido a un desperfecto en la bomba, lo que ocasionó reclamos y denuncias de los vecinos. LA GACETA denunció esta situación a través de un detallado informe el 18 de septiembre y, días atrás, lectores de LA GACETA WhatsApp advirtieron que el lago era un reducto de basura, mal olor y hasta peces muertos. Días atrás el problema de la bomba fue subsanado y el suministro de agua regresó paulatinamente, pero la basura y el abandono siguen inmutables. “Hacía rato que veíamos que la bomba no trabajaba como corresponde, entonces tuvimos que sacarla para hacerle mantenimiento. Durante ese tiempo, el lago bajó necesariamente su nivel. Como todo lago, tiene una filtración normal que ronda el 20% del total de agua que entra”, señaló Atilio Belloni, subsecretario de Obras Públicas de la Municipalidad capitalina.

Pero hay más: más temprano que tarde, habrá que perforar un nuevo pozo para surtir de agua al lago porque, según Belloni, el actual ya está llegando al final de su vida útil. “Aprovechamos que sacamos la bomba para colocar nuevos caños, de mayor diámetro, pensando en que en un futuro habrá que cambiar la bomba y buscar agua en otro pozo. Estamos haciendo los estudios para esa obra”, adelantó.

Vandalismo

Claro que el problema ahora es otro: el deterioro a su alrededor. Faltan barandas o están rotas, las caminerías internas engendran peligro y la basura -siempre la basura-, se adueña del agua y del césped que la rodea, brindando a los vecinos una desagradable postal. A pesar de todo eso, Carlos Arnedo, director de Espacios Verdes de la Municipalidad, asegura que se hace todo lo que se puede para honrar la obra de Carlos Thays y encuentra culpables: el público y los vendedores ambulantes, porque tiran permanentemente basura; la Provincia, porque no colabora con policías en algunos sectores del parque; y nuevamente la Provincia, porque no le brinda ayuda a las apretadas arcas municipales.

Cuando el equipo de LA GACETA visitó ayer el lago, cerca del mediodía, todavía había restos de un fin de semana largo y movido en el sector. “El lago se limpia todos los días. Ahora está sucio porque vamos a limpiarlo a la tarde”, justificó el funcionario, quien está en esa cartera desde septiembre del año pasado. Explicó además que la bomba sufrió un desperfecto y que hace en una semana el nivel estaría normalizado. “Constantemente pedimos la intervención de la Policía de la Provincia para que no permita que se instalen los vendedores ambulantes y para que evite que la gente destruya las obras. Sufrimos el vandalismo todo el tiempo. Llamamos, pero no vienen, o no están, o no pueden... En ocasiones los vendedores se ponen muy violentos con la gente de la repartición, porque nosotros no tenemos el poder de policía”, reclamó. Y puso como ejemplo las barandas que bordean el lago: “en mayo las repusimos a todas. Las robaron al poco tiempo. Se roban las barandas de madera completa”, dijo con cierta impotencia.

Además del vandalismo que sufre el espacio, Arnedo mencionó la tirantez entre los gobiernos provincial y municipal. “La Municipalidad no tiene suficientes recursos para reponer inmediatamente las cosas que se rompen o arruinan. Esperamos que se superen las diferencias con la Provincia”, deslizó.

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