Marcos Fabián Barrales y Juan Martín Sáez quedaron detenidos con prisión preventiva por el término de 3 meses e imputados por el delito de portación ilegal de arma de guerra en concurso real con tentativa de robo agravado. Se trata de los sujetos detenidos el lunes por la noche en una casa de familia del barrio Las Orquídeas.
Se trata de los dos sujetos que a las 21:15 del lunes ingresaron a una casa ubicada sobre calle 4 de Noviembre al 400, del barrio Las Orquídeas, cuando en el inmueble se encontraban una mujer con dos hijos, a quien amenazaron con una pistola 9mm -que portaba Sáez- y una calibre 40mm -que llevaba Barrales- al momento del ingreso.
Según manifestó el fiscal, la detención se produjo luego de que la víctima lograra avisarle a un familiar policía, quien justamente se encontraba en el barrio Palazzo recabando datos sobre un robo y se dirigió rápidamente al domicilio. A su arribo, según la parte acusadora, Barrales intentó resistirse y luego tiró el arma en un pasillo, mientras que Sáez se escondió en el baño y arrojó su arma al inodoro.
En consecuencia solicitó que se declarara legal la detención por tratarse de un hecho “en flagrancia” y pidió que se formalice la investigación por el delito de portación ilegal de arma de guerra en concurso real con robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa.
Más adelante, el acusador público se refirió a los antecedentes de los imputados y solicitó el dictado de la prisión preventiva por el término de tres meses. En tanto, el plazo de investigación pidió que sea el máximo que fija el Código Procesal Penal: 6 meses.
LA DECLARACION
A su turno los imputados prestaron declaración. Allí, Barrales dijo que trabaja en el sector de Agua de la Sociedad Cooperativa Popular Limitada (SCPL) y que se encuentra con boleta médica por la quebradura que tiene en su mano derecha.
En su descargo dijo que iba junto a Sáez a compartir algo a la casa de un compañero de trabajo que estaba de franco cuando desde un Volkswagen Gol blanco, con vidrios polarizados, bajaron dos encapuchados de la Brigada de Investigaciones y le pegaron con el caño de un arma en la cabeza.
En su relato agregó que también le pegaron a su compañero y luego ambos fueron arrastrados hacia el interior de una vivienda donde estaba la televisión encendida y una mujer que se reía de los golpes que les daban.
En otro tramo de su declaración dijo que en una oportunidad le inició una causa a policías de la Brigada y cree que por ese tema fue golpeado.
La declaración de Sáez fue en similares términos, aunque en su caso agregó que le arrancaron los dientes, además de desfigurarles la cara.
Por tal motivo, la defensa cuestionó la legalidad de la detención y la calificó como “ilícita”, agregado que Barrales puede tener una costilla rota y manifestó que orinó sangre.
En consecuencia, rechazó también la prisión preventiva; pidió que la Fiscalía investigue el origen de las lesiones y reclamó que los imputados sean revisados por el Cuerpo Médico Forense. Además, en el caso de que el juez entendiera que corresponde medida de coerción, solicitó que la misma fuese a través de un arresto domiciliario.
Finalmente el juez resolvió declarar legal la detención, formalizó la apertura de investigación y dictó la prisión preventiva por el término de tres meses, otorgándole el doble de tiempo a la Fiscalía para culminar la investigación. También autorizó la revisión médica y el traslado a la Fiscalía para radicar la denuncia por las lesiones.
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