Usaron armas de largo alcance. El transporte recibió 16 impactos de bala, varios a la altura de la cabeza del conductor, quien no detuvo la marcha. Las víctimas no vieron a nadie.
El intento de asalto se produjo ayer pasado el mediodía en la Ruta 40 y tuvo como objetivo a un camión de caudales de la empresa Prosegur que circulaba con destino a Chos Malal. En esta ciudad los empleados levantarían la recaudación de empresas privadas y al momento del intento del atraco ya venían con dinero de otros puntos de la provincia.
Los investigadores no informaron la suma que transportaba el camión de caudales en ese momento; sólo se precisó que los empleados de la empresa son los encargados de la propia seguridad y cuentan con los elementos necesarios para actuar ante contingencias, aunque en esta oportunidad no repelieron la agresión sino que continuaron su marcha a toda velocidad hasta llegar a Chos Malal, distante a unos 120 kilómetros del lugar del tiroteo.
El viaje venía siendo normal para los tres empleados hasta que comenzaron a ser tiroteados de los cerros cercanos. La unidad resultó con 16 impactos de bala y las primeras pericias llevadas a cabo por personal de Criminalística de Chos Malal darían cuenta de que podría tratarse de armas largas y de guerra. Los impactos dieron en el parabrisas, el capot, y el paragolpes; otros en ambos costados y también en la parte posterior. Estiman que también tiraron a las cubiertas.
Algunos impactos pasaron la parrilla y los guardabarros y pegaron en el motor; incluso una de las balas rompió el sistema hidráulico. Aunque ninguno de los tres vio a nadie en las inmediaciones se estima que fueron varias personas y existe la posibilidad de que hayan tenido una mira telescópica.
Los tres ocupantes resultaron ilesos porque se trata de un camión blindado y ayer prestaron declaración en la Comisaría 24 de Chos Malal, adonde se dirigieron apenas llegaron a la ciudad. No pudieron alertar antes a la policía porque en la ruta no hay señal hasta llegar a Chos Malal.
Se trata de un hecho sin precedentes en la zona y entre las autoridades policiales había preocupación por lo ocurrido, dado que sucedió en una zona prácticamente descampada.
Los ocupantes del camión no salían de su asombro por lo ocurrido y mientras el transporte era sometido a pericias, los mismos prestaban declaración testimonial en sede policial, con intervención de la justicia de Zapala.
Al cierre de esta edición efectivos policiales fueron a hacer un reconocimiento al lugar de los hechos junto con los tres empleados. Buscaban así tener mayores precisiones acerca del lugar y poder realizar un rastrillaje en la zona en busca de huellas.
El camión quedó secuestrado a disposición de la justicia, a efectos de ser sometido a pericias balísticas y mecánicas.
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