Los ladrones acechan a los empleados de los “call centers”

Los ladrones acechan a los empleados de los “call centers”

Los telefonistas sufren arrebatos cuando esperan el colectivo o caminan a las paradas Los asaltantes actúan con armas de fuego. También roban las motocicletas estacionadas en las puertas de las empresas

Mientras unos trabajan, otros están al acecho, listos para atacar. Se mueven en motos, de a dos, y están armados. Esa es la modalidad que emplean los delincuentes que tomaron la zona como una parada fija. Las víctimas parecen presas fáciles: mujeres jóvenes que entran y salen de los call centers, su lugar de trabajo.

Tres grandes empresas funcionan en avenida Adolfo de la Vega al 300, dos call centers y una concesionaria de autos. Sin embargo, los empleados que trabajan como telefonistas -la gran mayoría es menor de 30 años- aseguraron que jamás ven a un policía patrullando la zona y que eso los hace aún más vulnerables.

Los horarios más peligrosos, contaron los empleados, son los de la mañana temprano y los de la noche (el último grupo sale de trabajar a la 1). Y los lugares donde se cometen los robos son tres: la parada de la línea 3 (a la altura de los call center, cruzando la avenida); de la línea 19 (a pocos metros de ambas empresa, sobre la misma vereda); y a lo largo de las cuatro cuadras que los separa de la avenida Mate de Luna, donde los jóvenes esperan a la mayoría de los ómnibus. 

“Siempre agarran a las mujeres”, señaló José Luis López, uno de los empleados. “A una compañera le quisieron arrancar el morral desde una moto y la tiraron, quedó toda golpeada”, contó. Otra telefonista, Andrea Villafañe, agregó que su supervisora fue asaltada a la salida y que le cortaron el brazo con un cuchillo. “El viernes también le robaron a una chica en la parada del 19 y le apuntaron con una pistola”, señaló la joven.

Según dijo Villafañe, al menos una vez a la semana circula dentro del call center la noticia de un nuevo robo. “Atacan sobre todo a los que caminan hacia la Mate de Luna. Por ahí sacás el celular y justo aparece uno en una moto que te lo roba”, se quejó la empleada. En ese sentido, preguntó: “hay tres empresas grandes acá. ¿Por qué no pueden mandar un policía?”

En grupos

Andrea Morales, que también trabaja en el call center de Adolfo de la Vega, fue víctima de asaltantes en dos oportunidades. Su horario de salida es a la medianoche, por eso está más expuesta a los robos. “Una vez, en enero pasado, salimos en un grupo de cuatro chicos. Acá, a mitad de cuadra, vinieron dos en moto a robarnos. Yo corría para acá y uno me seguía con un cuchillo. Otros corrieron para la avenida (Mate de Luna) y a una de las chicas le quitaron la cartera”, relató.

“La segunda vez fue por esa misma cuadra. Éramos tres y vinieron dos en moto. Andan armados. A todas las chicas les roban”, agregó Morales, quien decidió no ir más a trabajar con cartera. “Ahora nos escondemos la llave y el celular en algún lado. No se puede traer nada”, indicó.

Los jóvenes suelen juntarse de a varios para caminar hasta la parada, aunque ni siquiera la estrategia de salir en grupos funciona. “Los chicos se organizan para salir juntos porque si vas solo, fuiste. Es seguro que te roban”, disparó José Luis López.

Las motos también

Pero las carteras no son el único objetivo de los delincuentes. Por el contrario, cada vez que pueden se llevan alguna motocicleta. La entrada del call center suele estar repleta de estos rodados, que son el medio de transporte de muchos de los empleados. 

Andrea Morales contó que a una amiga suya le robaron la moto de la puerta de la empresa y aseguró que no fue el único caso. “Hace tres semanas salió un chico a buscar su moto para irse y no la encontró”, añadió la joven.

El comisario Luis Bacas, jefe de Patrulleros y Motorizada del 911, informó que dispondrá un puesto fijo en la zona de los “call center”. “Cada cuadrícula tiene sus móviles que la recorren; necesitamos que la gente realice las denuncias para saber en qué puntos hay que reforzar. El esquema es dinámico y se va actualizando con el mapa del delito”, dijo Bacas.

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