Personal de la Dirección de Tránsito y de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, acompañados por efectivos de la Jefatura Departamental de Policía, realizaron controles de exceso de velocidad. Para detectar si los conductores transitan a la velocidad permitida, los procedimientos se realizan con un radar ubicado a 300 metros de una base de operaciones.
Funcionó así: el radar toma fotografías de los vehículos que superan la velocidad máxima y esa imagen la envía a la base, donde un agente detiene al rodado y notifica a su conductor de la infracción.
Como saldo, los inspectores realizaron 190 controles y detectaron 8 vehículos que excedieron la velocidad máxima. Además, infraccionaron a 20 conductores por falta de documentación y secuestraron un rodado por falta de licencia de conducir.
Los operativos se realizan periódicamente en diferentes barrios de la ciudad y se complementan con los controles de alcoholemia, de uso de casco y de doble fila que tienen lugar en las puertas de los colegios y en las zonas bancarias.
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